La plaza accionaria local operó en baja afectada por una renacida cautela global que se activó tras conocerse datos que confirman que a la economía de EE.UU. le cuesta más de lo previsto dejar atrás la crisis. Ese cuadro se profundizó aquí por lo que podría considerarse una "ola de desaliento" energética. La última referencia alude a la efímera euforia que produjo la noticia de un aumento en las tarifas energéticas que se accionó este mes, pero, en realidad, deriva de un recorte en el nivel del subsidio público, pero no les acerca nuevos fondos a las compañías prestadoras. Así, papeles como los de Edenor y Transener, que habían subido entre 7 y 8% al trascender esa noticia, no dejaron de caer desde entonces, al punto de haber resignado ya el 90% de aquella suba. Ayer, por caso, se replegó 3,65% la cotización de la distribuidora domiciliaria y 0,54%, la de su par troncal. A esto se sumó el desaliento que generó el balance de Transportadora Gas del Sur (TGSU2), que anteayer, al cierre de los mercados, reportó una pérdida de $ 22,9 millones en el segundo trimestre del año, originada en un cargo financiero de $ 54,6 millones al reajustarse los ingresos que la empresa había contabilizado por el aumento tarifario del 20% que ya había recibido. El deterioro es porque le abonarán esa deuda sin interés y en cómodas cuotas, lo que disgustó a los inversores que hicieron caer casi 5% a la acción.
Javier Blanco
- 3,64% cayó Edenor, que había llegado a valer a $ 1,41 el viernes. Ayer cerró a $ 1,32, cerca de lo que valía antes de las noticias sobre los aumentos.
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