Una fuerte y generalizada baja en los precios de los bonos del Tesoro de EE.UU., provocada por indicadores laborales que superaron las expectativas, ayudó ayer a comprimir fuertemente la tasa de riesgo de los países emergentes, confirmando que los inversores parecen sentirse cómodos con este escenario de salida lenta pero segura de la crisis subprime y dan por superadas sus dudas sobre el euro. La poda, en el caso argentino, superó el 8% al caer el riesgo local en 57 puntos (cerró en 640, cerca de su mínimo de 636 en el año). Pero el achatamiento fue general, como lo mostró la baja del 5% en el riesgo peruano; la del 4% en los de Uruguay, México y Colombia, y hasta la del 9% en la caso de Polonia. El fenómeno se produce porque, para la medición, JP Morgan toma los títulos de EE.UU. como parámetro y, además, porque parte de los fondos que salieron de los T-Bond (haciendo subir sus rendimientos de 3 a 5 puntos) alentaron las compras y subas de los bonos emergentes, incluidos los argentinos, con los cupones y el Boden 2015 como ganadores. La menor aversión al riesgo benefició a la Bolsa porteña, que avanzó 0,6% y se fortaleció con la auspiciosa llegada de algunos balances, como los de Telecom ( 23% en sus ganancias semestrales) y Siderar, aunque decepcionó algo el de Macro, que embolsó $ 222,1 millones (6% menos que lo previsto) en el 2° trimestre. Javier Blanco
2,23%
- Volvieron a subir los papeles del Grupo Galicia, que ya ganan 10% este mes y así lideran el ranking de rendimientos de agosto.
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