El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, llevó algo de tranquilidad a los convulsionados mercados del Viejo Continente. Ante una mejora en cifras de la economía, el funcionario aseguró ayer por la tarde en conferencia de prensa, después de la reunión mensual del Consejo de Gobierno en Francfort, que “los últimos datos y sondeos sugieren un fortalecimiento de la actividad económica en el segundo trimestre del 2010 y las cifras disponibles para el tercer trimestre son mejores de lo esperado”.
Pese al contexto más alentador, la entidad monetaria aún espera que la recuperación del bloque sea moderada e irregular, según admitió Trichet.
“Mirando hacia adelante, seguimos esperando que la economía de la zona euro crezca a un ritmo moderado y todavía irregular en un ambiente de incertidumbre”, manifestó el mandatario, dejando ciertas dudas sobre los próximos pasos del ente regulador.
Algunos expertos esperaban que Trichet diera señales sobre si los bancos seguirían teniendo acceso a fondos ilimitados del BCE por el resto del año, más allá del actual plazo de octubre. Sin embargo, el jefe del BCE sólo se limitó a mencionar que el banco tomaría una decisión sobre el tema el próximo mes y que haría lo que considerara necesario en ese momento.
Más temprano, el BCE mantuvo su tasa de interés de referencia en un 1%, un mínimo histórico por decimoquinto mes consecutivo. La decisión no trajo mucha sorpresa; ya estaba descontada por la mayoría de analistas.
Los 74 economistas consultados por Reuters, por ejemplo, esperaban que Trichet informe una estabilidad en el costo del dinero, en medio de una economía con una inflación inferior a la meta y con un repunte de la actividad productiva a distintas velocidades entre los 16 países miembros.
El consenso del mercado está en línea con el hecho de que la economía de la zona euro creció sólo un 0,2% en el primer trimestre del año sobre una base trimestral. Las cifras oficiales del segundo trimestre llegarán recién la próxima semana y se espera que muestren un crecimiento más fuerte tras una serie de positivos datos en las últimas semanas.
“La decisión de dejar las tasas estables era obvia. No tenemos un alza de tasas en el horizonte de nuestras proyecciones, que va hasta fines del 2011”, explicaba un economista de JPMorgan. |