Los agentes esperan un tono no tan agresivo de la Fed, pero están divididos respecto a cuánto respaldará sus comentarios con medidas. Algunos ven que la Fed tomará medidas menores como reinvertir fondos para mantener su balance, pero no llegaría a un plan de alivio cuantitativo total.
El dólar revertía las pérdidas registradas la semana pasada tras los débiles datos de empleo que elevaron las expectativas de que la Fed podría aliviar aún más la política monetaria. Las condiciones monetarias expansivas son a menudo negativas para una moneda, en parte porque pueden incrementar su liquidez.
"Estamos viendo algunos cuadres de posiciones cortas antes de la Fed y hay ánimo de salir del riesgo, así como un cierre en baja de las bolsas asiáticas, generando una corriente vendedora en monedas de alto rendimiento como el dólar australiano", dijo Christian Lawrence, estratega cambiario de RBC Capital Markets.
Las acciones europeas perdían un 0,8 por ciento, tras un descenso en Asia, lo que colaboró a que el dólar de Nueva Zelanda cayera cerca del 1 por ciento contra su par estadounidense NZD=D4 y el australiano AUD=D4 bajara un 0,6 por ciento.
A las 1022 GMT, el euro caía un 0,6 por ciento respecto al cierre del lunes a 1,3150 dólares EUR=, en un retroceso desde su máximo de tres meses de 1,3334 dólares registrado el viernes en la plataforma EBS.
El índice dólar .DXY ganaba un 0,6 por ciento a 81,168, por encima de su promedio móvil de 200 días en torno a 80,835 y dando una señal de menores ventas. La debilidad del dólar de la semana pasada lo había empujado por debajo de ese nivel clave.
El yen era la excepción frente al rebote del dólar, ya que subía contra el billete verde.
Operadores en Tokio explicaron que habían rumores de repatriación de fondos de inversionistas japoneses relacionados con los pagos de cupón de los bonos del Tesoro estadounidense previstos para mediados de agosto.
El dólar se hundió a un mínimo de la jornada frente al yen en torno a 85,65 yenes después de que el gobernador del Banco de Japón, Masaaki Shirakawa, dijo que no hay grandes metas de nivel de tipo de cambio para el banco central. Posteriormente, el billete verde cotizaba en 85,85 yenes.
(Informe adicional de Naomi Tajitsu, Editado en español por Ignacio Badal)