MIAMI - Las monedas latinoamericanas ya se han resignado al alza en las tasas de interés de Estados Unidos y tras una dura tormenta mostrarían estabilidad esta semana, aunque atentas a las noticias locales, como la decisión del Banco Central de Brasil sobre la política monetaria.
"No creo que veamos una presión como la que vimos", dijo Enrique Alvarez, estratega de IDEAglobal para América Latina, en Nueva York. "Así que no creo que realmente (las divisas de la región) vayan a caer. Tampoco creo que vayan a subir mucho. Pienso que se van a recuperar un poco, pero hasta ahí".
Las monedas latinoamericanas recobraron el aliento a fines de la semana pasada después de varias jornadas de duras caídas por el fantasma de un alza en las tasas de interés de Estados Unidos, que cobró intensidad con los datos sobre el repunte del empleo y una mayor inflación en ese país.
La Reserva Federal ha mantenido las tasas a 1,00 por ciento desde junio del 2003 y ese nivel ha hecho más deseables a los activos de los mercados emergentes, que ofrecen tasas más altas que los de Estados Unidos por ser de mayor riesgo.
Pero ese panorama estaría por cambiar y los mercados están asumiendo que la Fed optará por encarecer el crédito en su reunión del 29 y el 30 de junio.
"Pienso que en gran medida ya está descontando el que las tasas de interés suban en junio en un cuarto de punto porcentual, algo que esta convirtiéndose en la idea implícita del mercado, más que en una especulación", dijo Alvarez.
"Si vemos algo sorprendente, como un alza de 50 puntos (básicos), entonces podría regresar una presión adicional a todos los mercados de América Latina, tanto del lado cambiario como del lado de la deuda", agregó.
No obstante, el experto y otros analistas consultados el viernes subrayaron que ese escenario es poco probable.
El gobierno estadounidense informó el viernes que el índice estructural de la inflación, que elimina los volátiles costos de la energía y los alimentos, subió en abril 0,3 por ciento, poco más del 0,2 por ciento esperado, y en los últimos 12 meses ha avanzado 1,8 por ciento, su mayor alza desde el mismo lapso concluido en enero del 2003.
Esas cifras por sí solas podrían convencer a la Fed de actuar con más energía para encarecer el crédito.
Sin embargo, el informe del viernes de la Universidad de Michigan que mostró titubeos del consumidor estadounidense sobre su futuro y los comentarios reiterados de los funcionarios del banco central de que actuarán con un ritmo "mesurado", hacen prever a muchos expertos que la subida en las tasas será de sólo un cuarto de punto porcentual.
"Yo creo que el peso chileno cayó bastante, llegó a niveles sobre 650 pesos (por dólar), producto del alza de las tasas de interés en Estados Unidos, la subida del precio del petróleo, pero yo creo que un poco los mercados están sobrerreaccionando", dijo Eugenio Cortés, de BCI Corredora de Bolsa, en Santiago.
Cortés consideró que el peso chileno podría buscar niveles de 630 a 640 por dólar, luego de haber cerrado el viernes a 637,50. Otro analista, previendo una mayor debilidad en el precio del cobre, del cual Chile es el principal productor mundial, lo ubicó en un nivel de 645 por dólar.
BRASIL PENDIENTE DEL BANCO CENTRAL
Las monedas latinoamericanas estarán "en niveles más estables. Por ejemplo, esperamos que el real permanezca en aproximadamente 3,10 por dólar. No esperamos que haya un cambio en la política monetaria", dijo Gustavo Rangel, estratega financiero y económico de Barclays Capital, en Nueva York.
El Banco Central de Brasil deberá decidir el miércoles si recortará o no la tasa de interés referencial de ese país, la Selic, pero el mercado está dividido sobre si lo hará para reducir la inflación o la mantendrá sin cambios ante la reciente volatilidad de los mercados.
Rangel, entre quienes creen que la Selic quedará intacta a su actual 16 por ciento, explicó: "Antes esperábamos un recorte de 25 puntos base, pero ahora no creemos que suceda principalmente por la volatilidad de la moneda y porque el recorte podría afectar las perspectivas de inflación"
"Dado que el precio del petróleo sigue tan alto, tendrán que llegar a subir los precios de la gasolina. Lo están evitando, pero tendrán que hacerlo", agregó.
Brasil, mediante la petrolera estatal Petrobras, que representa casi toda la producción y refinación del país, no ha modificado los precios del combustible desde hace un año pese a que el crudo ha llegado en las últimas jornadas a máximos históricos, tocando los 41,56 dólares el barril de crudo estadounidense .
La moneda mexicana , por su parte, se movería en un rango de 11,40 a 11,60 pesos por dólar, según previeron algunos operadores, luego de que la semana pasada tocara un mínimo histórico de 11,689, para luego recuperarse y cerrar el viernes a 11,545, ayudado por la demanda de pesos frente al pago mensual de impuestos que las empresas deben hacer para este lunes.
El mercado mexicano estará atento al informe sobre el Producto Interno Bruto del país, que se divulgará el lunes, y que según un sondeo de Reuters mostraría una expansión de 3,13 por ciento, una señal de la recuperación de la economía del país, incentivada por una mayor demanda de Estados Unidos.
Del lado de las tasas estadounidenses, los datos que tendrán en vilo al mercado próximamente son el informe sobre las nóminas en mayo que se conocerá el 4 de junio y el del índice de precios al consumidor para ese mes, que se divulgará el 15 de junio. |