IGNACIO OLIVERA DOLL - Es un repaso por los primeros balances difundidos en la Bolsa porteña... o un revival de los años ‘90. No hubo sorpresas para el mercado y casi todos los resultados de las compañías industriales y energéticas terminaron por confirmar las sospechas: son cada vez más las empresas de la economía real en la Argentina que sienten, desde hace meses, la asfixia de un dólar “planchado”. Sufren el encarecimiento de sus insumos, pero no pueden trasladarlos completamente a sus precios.
“Es un denominador común en las compañías de la industria: los costos en alza no pueden ser trasladados completamente a los clientes, y su incremento presiona hacia abajo los márgenes de ganancia de las empresas. Sucedió que hubo una suba importante en las materias primas en la primera parte del año”, comentó a este diario el especialista de Tavelli & Cía., Juan Pablo Vera.
Los analistas destacan una diferencia en la performance de los balances que por estos días ya conoció la Bolsa. Por su fuerte tenencia en títulos públicos, los bancos alcanzaron a entusiasmar al mercado con números más sólidos de los que se esperaban. Y la única excepción entre ellos fue, ayer, el Patagonia. En cambio, la decepción fue generalizada en la mayoría de los papeles de las industrias y las energéticas que presentaron sus balances por estos días: Tenaris, Siderar, Transener y Edenor, entre otras. “Con un dólar planchado a $ 3,96, y una inflación que empuja a los salarios, todo el sector industrial y energético sufre una mayor presión sobre sus costos. Está pasando algo muy parecido a lo que sucedía en los ‘90”, relacionó el analista de InvertirOnline, Rodrigo Conde.
Las acciones de Tenaris mostraron esta semana una fuerte corrección en el precio (-7,80%) ante los resultados de sus estados contables. Los números no se desviaron demasiado de lo que se esperaba (cayeron el 12%, a $ 295 millones en el segundo trimestre), pero el mercado encontró en el balance alguna certeza más de que habrá que prepararse para un segundo semestre con menos ventas y con una caída en los márgenes de ganancia. “El estado contable no salió tan mal, porque hubo un repunte de la demanda en el primer semestre a nivel global. Pero hacia adelante esperan que haya una disminución en las ventas por la desaceleración general de la economía mundial”, contó Vera.
La impresión que dejó Siderar fue parecida, y los papeles de la compañía retrocedieron esta semana un 3,88%. La propia empresa siderúrgica reconoció en la presentación de sus estados contables que el escenario podría complicarse en la segundo mitad del año: “Esperamos obtener en el tercer trimestre de 2010 un margen operativo inferior al obtenido en esta vez. La presión sobre los costos de las materias primas, así como los mayores costos laborales y de servicios, inducen a pensar que el margen operativo seguirá disminuyendo a pesar de que esperamos poder sostener los altos niveles de despachos obtenidos en el segundo trimestre de 2010”, aclararon.
En Edenor, donde las tarifas siguen sin actualizarse y los costos presionan, el resultado fue negativo en el segundo trimestre por $ 6,3 millones. En la última semana, sus acciones retrocedieron un 4,38%. Para los inversores, la expectativa pasó de nuevo sin éxito.
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