Los precios de los bonos argentinos, y los de la región en general, registraron ayer nuevas subas que llevaron a algunas emisiones a tocar nuevos máximos, en una jornada en la que volvieron a verse favorecidos por las compras de inversores y grandes fondos internacionales que apostaron a que hoy Estados Unidos confirmará una política monetaria muy laxa para no frustrar la recuperación de su economía. La posibilidad de que aumente la disponibilidad de crédito barato en EE.UU. hace más atractivas a las plazas emergentes, como quedó reflejado ayer en el fuerte retroceso de las tasas de riesgo país de Brasil (194) y México (132). A su vez, esta presunción benefició a aquellos bonos que todavía ofrecen altos rendimientos, como los argentinos, que consolidaron su tendencia alcista con incrementos promedio del 1,5%. Las alzas fueron más generalizadas entre los emitidos en pesos, habida cuenta de la persistente tendencia a la revaluación que la moneda local muestra frente al dólar. Esta preferencia por la moneda local hizo que la tasa de riesgo argentino (medida en dólares) no haya caído tanto: apenas 2,7% (cedió 9% la de México; 8%, la de Perú, y 6%, la de Brasil) a 653 puntos. "Está claro que las tasas en EE.UU. y en Europa se mantendrán por un tiempo. Eso alimenta el interés por cualquier lugar con mayores rendimientos", dijo a la agencia Reuters Doug Smith, jefe de Investigación para América latina de Standard Chartered. Para tratar de aprovechar esta bonanza, Venezuela anunció ayer la emisión de un bono por US$ 3000 millones por vencer en 2022: ofrece a los inversores un cupón de 12,75% anual, levemente mayor del 12,375% a siete años, que acaba de pagar la provincia de Córdoba. |