| Las resoluciones de la Unidad de Información Financiera (UIF) que desde hace dos meses obligan a los compradores de automóviles a declarar el origen de los fondos fueron ayer modificadas para agilizar la operatoria de los comercios y las financieras del sector. Entre otras modificaciones, la resolución 118 publicada ayer en el Boletín Oficial crea una base de datos centralizada que simplifica las presentaciones que están obligados a realizar los comerciantes habituales de bienes nuevos, las empresas dedicadas al otorgamiento de leasing , las sociedades de ahorro previo y las entidades financieras. Esta medida modifica, a su vez, la resolución 89, que había sido puesta en marcha el 24 de junio pasado, por la cual quienes compren autos por montos superiores a los 50.000 pesos deben presentar una declaración jurada sobre la licitud y el origen de los fondos. Para las operaciones de más de 200.000 pesos, los requisitos se amplían y se exige además "la correspondiente documentación respaldatoria y/o información que sustente el origen declarado de los fondos". Estas medidas se enmarcan en la ley 25.246 sobre prevención y castigo del lavado de dinero y del financiamiento del terrorismo. Según varios concesionarios de autos consultados ayer por LA NACION, al principio de la aplicación de esta medida hubo algunas demoras menores porque no se conocía la operatoria, pero hoy los clientes ya la aceptan como una parte más de los trámites habituales. Y destacaron que la flexibilización que se confirmó ayer sirve para agilizar los trámites que debían realizar las propias concesionarias. "Para un habitualista , una terminal o un banco que participa de la venta, en cada operación había que presentar un legajo independiente. Esta nueva disposición habilita a presentar un solo legajo por año", explicó Horacio Delorenzi, director de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). |