El temor a que la economía de Estados Unidos esté lejos de repuntar volvió a adueñarse de los inversores. Bajo este contexto, el dólar anotó ayer su mayor avance diario en casi dos años contra una cesta de monedas principales. Los inversores reaccionaron abandonando los activos de riesgo, como las monedas de alto rendimiento y las acciones, y buscaron refugio en el billete verde. El índice que mide el desempeño de la divisa estadounidense contra una cesta de seis monedas .DXY trepó un 1,8%, su mejor día desde octubre del 2008. De esta manera, el euro perdió un 2,2% a u$s 1,2882, su nivel más bajo desde finales de julio y su peor desempeño diario desde octubre del 2008. La libra cayó un 1,1% a u$s 1,5676 después que el banco central británico señalara que la inflación descenderá en dos años por debajo de su meta del 2%.
El dólar había estado bajo constante presión en las últimas seis semanas, debido a que débiles reportes económicos en EE.UU. sembraron incertidumbre respecto de una recuperación. Pero luego los mercados volcaron sus preocupaciones hacia la situación de la amplia economía global, después que algunos inversores manifestaron temores de que la golpeada economía estadounidense desacelere el crecimiento de otros países del mundo. En esta línea, ayer se conocieron datos divulgados en China que sugirieron que el crecimiento global tambalea. En concreto, mostraron una caída en el sector industrial de ese país, que intensificaron las dudas que cada vez cobran más fuerza en los mercados internacionales.
No obstante, el yen fue la única moneda de referencia en subir frente a la divisa estadounidense. Así, el dólar tocó un mínimo de 15 años a 84,72 yenes, tras superar las barreras de opciones en 85 y 84,75, debido al menor diferencial entre los rendimientos de los papeles a dos años de Estados Unidos y Japón. Finalmente cerró con baja del 0,2 % a 85,24 yenes.
Las intensas compras de bonos del Tesoro, que hicieron caer con fuerza los rendimientos de la deuda, también ayudaron al yen después de que los inversores japoneses con grandes tenencias de deuda del Gobierno estadounidense repatriaron sus ganancias. Japón es el segundo mayor tenedor de bonos del Tesoro después de China. “Hay consenso respecto a que, mientras las grandes economías del mundo muestran una desaceleración en el crecimiento, esto es percibido de manera negativa para las acciones. Al caer las acciones, los inversores venden y esto es positivo para el dólar y el yen”, señaló un analista. |