No fue suficiente. La “tibia” respuesta que mostró el martes la Reserva Federal al pesimismo por la evolución de la economía estadounidense tuvo su segunda parte ayer, cuando miles de inversores decidieron salir de los mercados. A ese escenario se sumaron datos funestos: en Estados Unidos, el déficit comercial llegó, en junio, a casi u$s 50.000 millones, y la tasa de contratación cayó al 3,3%. Los números de la industria en China, que creció al menor nivel en 11 meses, sumó aún más incertidumbre. Y, como corolario, el Banco de Inglaterra (que se reunía por las tasas) recortó sus estimaciones de crecimiento. Todo esto, y con inversores sensibilizados, provocó un derrumbe en los mercados. Wall Street cayó 2,5% (con el S&P500 más cerca de 3% abajo), en Europa se vieron pérdidas de más de 3% mientras que en América Latina hubo bajas del 2%.
Como era previsible ante tanto pánico, el dólar estadounidense se fortaleció (fue su mayor suba contra el euro en 19 meses), cayeron 3 puntos básicos los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. a 2 años (por ende, subieron de precio), y el MSCI World Index (índice mundial de acciones que elabora Morgan Stanley) tuvo su mayor caída desde junio. El petróleo cedió 2,8% a u$s 78,02 el barril.
“Parece que el ciclo de recuperación global va a demorar más tiempo del que se imaginaba”, dijo Miguel Daoud, director de Global Financial Advisor.
Para la anécdota, con la caída del martes y la de ayer, los mercados cortaron un rally que venía recuperando u$s 4 billones en valor de mercados para las acciones desde el 5 de julio.
Ahora los operadores se preguntan porqué la Reserva Federal no dio más indicios de políticas agresivas en su último comunicado. Quedó, en definitiva, una sabor amargo con las medidas (tibias) que lanzó la autoridad monetaria de EE.UU.. Ahora, con los datos que siguen decepcionando provenientes de la macro, el mundo inversor demanda políticas más enérgicas para que no continúe enfriándose la economía global. “Todo el mundo está despertando y hablando de deflación. Todavía puede ganarse dinero en bonos del Tesoro bajo este ambiente y creo que el dólar continuará sorprendiendo a la gente”, señaló Robert Smith, director de Smith Capital.
La fuerte caída del crudo, en un mercado local dependiente de Tenaris, sentenció la suerte del Merval. “La Bolsa no pudo mantenerse al margen de una serie de factores que golpearon no sólo a las bolsas internacionales, sino también a la confianza de los inversores, entre ellos los locales. El derrumbe del precio del petróleo también terminó siendo clave”, consigna Portfolio Personal. El índice Merval perdió 2,21% hasta los 2.349,33 puntos. Entre los papeles que más bajaron se ubicaron Mirgor (-6,27%), Petrobras Brasil (-5,24%) y Tenaris (-4,86%), mientras que en alza solamente finalizó Grupo Financiero Galicia (5,71%). El volumen de negocios subió frente al promedio de los últimos días y alcanzó los $ 126,57 millones, de los cuales $ 13,60 millones correspondieron a Cedears (certificados de papeles extranjeros que cotizan en Buenos Aires). |