Por LEANDRO GABIN - Algo de entusiasmo pero muchas dudas quedan en las mesas de operaciones con respecto a la suerte del INDEC. La media sanción en el Senado por la normalización del desprestigiado organismo estadístico, que también pasaría positivamente en Diputados, generó ayer cierto impacto en los títulos públicos que ajustan por CER. Mientras que Wall Street y las bolsas de Europa volvieron a cerrar en negativo, los bonos ajustables por inflación ganaron hasta 2%. Si bien los bonos fueron contratendencia, las subas no fueron explosivas. Creen en el mercado que el Gobierno vetará la sanción legislativa o que en definitiva saldrán modificaciones “lavadas” que no permitirán reflejar la real tasa de inflación. Hay expectativas, de todas formas, a solucionar este problema que afecta al 40% de la deuda argentina y que le hizo perder miles de millones de dólares a los inversores. De todas formas, ayer los emitidos en pesos fueron los de mejor performance. El Discount ganó 1,70%; el Bogar 2018 (que movió negocios por $ 210 millones) trepó 1,61%; el Par se apreció 1,71%; y el PR13 subió 2,16%. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), se operaron unos interesantes $ 1.374 millones en renta fija, un caudal de negocios que convalida en cierta medida los precios.
Obviamente que si se produjera una normalización del INDEC, los títulos en pesos ajustables tendrían mucho más upside. Pero las cuentas que hacen en las principales mesas de dinero muestran que hoy por hoy, estos bonos están bastante bien arbitrados con los emitidos en dólares. Traducido: no están baratos.
Esto surge de tomar el rendimiento del Bogar 2018, un título que tiene mucha liquidez y que es representativo del universo de bonos ajustables. El Bogar rinde 10,87% más CER, que sería en torno al 9%. Para ver si es negocio actualmente, a ese retorno (19,87%), hay que restarla la devaluación esperada del peso. Observando cuánto vale el Non Delivery Forward (NDF) en Nueva York, o sea el contrato de dólar futuro que negocian los grandes bancos, surge una devaluación de alrededor del 10,8% a un año de plazo. Con esto, se desprende que el Bogar 18 medido en dólares está rindiendo algo más de 9% anual, menos que –por ejemplo– el Boden 2015 y el Global 2017. No luce sensato más aún comparando con el nuevo título del canje, que es internacional y forma parte del EMBI. Por esto es que en el mercado primero quieren ver para creer. Todavía no se lanzan apuestas a los bonos ajustables como si la normalización del INDEC fuera un hecho. “Hay que ver si no lo vetan o hacen un artilugio para que quede en la nada. Pero el mercado ayer tuvo una sobrerreacción por este tema”, agregaron desde una entidad extranjera. Ayer compraron estos bonos principalmente bancos locales y algunos extranjeros para sus clientes radicados en el exterior.
|