La actividad industrial registró en julio un crecimiento interanual de 6,1% y acumuló un aumento de 7,2% en los primeros siete meses de 2010 respecto a igual período del año anterior.
Así lo indicó la consultora Orlando Ferreres, que precisó que durante julio “se observó una desaceleración en el crecimiento industrial, producto de las restricciones energéticas que afectaron el desempeño de algunos sectores fabriles”. La actividad industrial mostró una caída de 3,7% mensual, según la medición desestacionalizada.
El informe expresó, además, que “la industria está produciendo casi al 80% de su potencial, lo que hace que aumentos en la demanda no puedan ser correspondidos con incrementos en la producción con facilidad”.
“Para que estos factores no restrinjan la capacidad de expansión del sector industrial, será necesario dinamizar la inversión, particularmente en lo relativo al aumento de la capacidad instalada y oferta energética”, agregó la consultora.
Más allá de los resultados obtenidos en julio, el informe acotó que en lo sucesivo, si bien no se espera un freno en la producción, el ritmo de expansión será menor, dados los mayores niveles de base del segundo semestre de 2009.
El crecimiento industrial registrado en julio fue motorizado por los sectores siderúrgico y automotor, en tanto que ámbitos como refinerías, tabaco, plástico y alimentos registraron niveles de producción menores a los de 2009. |