Los bonos en pesos que ajustan por CER, o lo que es lo mismo, el “riesgo Moreno”, siguieron avanzando a pesar de la caída de Wall Street y del resto de los mercados por la incertidumbre reinante. De hecho, los precios subieron con un importante caudal de negocios, lo que denota el interés de los inversores por comprar títulos públicos argentinos. Ayer, se vieron subas de hasta 2,5% y el volumen –en el Mercado Abierto Electrónico (MAE)– alcanzó los $ 1.584 millones.
Los títulos más destacados fueron el Bogar 18 ( 2,33%), el Par en pesos ( 2,11%), el PR13 ( 1,67%), PR12 ( 1,82%); mientras que los cupones atados al PBI ganaron 0,50% en promedio. Las subas continuadas de los bonos se dan, incluso, a pesar de las declaraciones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner acerca de un “default en 3 meses” si se sanciona el proyecto del 82% móvil a las jubilaciones. Evidentemente en el mercado financiero no creyeron las palabras de la mandataria y siguieron comprando bonos como si nada pasara. Sucede, además, que los bonos en pesos rinden todavía y después del fuerte rally, hasta 12% más CER.
“En la plaza local, los bonos continuaron con buen volumen de operaciones y precios en alza, distanciándose del mal desempeño que muestran los mercados internacionales. Los títulos de mayor demanda fueron los nominados en pesos aunque los nominados en dólares se mantuvieron con tono sostenido”, comentaron en el MAE.
“El mercado de bonos se sigue manteniendo alejado de los vaivenes externos dado el buen clima a la espera de que Argentina entre prontamente a los mercados externos de deuda”, consideró Marcelo Paccione, analista de ConsultCapital.
Pronóstico positivo
Para Gustavo Ber, titular del Estudio Ber, “a pesar de la creciente volatilidad del contexto externo, el apetito por los títulos públicos se mantiene intacto, ayudado además por los sólidos fundamentals domésticos y por las tasas mundiales, que profundizan la tendencia y el horizonte bajista, desesperando cada vez más a la elevada liquidez disponible que busca alternativas parar ser aplicada”. Es por eso, dice Ber, que sigue vigente la expectativa de que en septiembre, con el retorno a pleno de la actividad tras el verano boreal, se concrete el histórico regreso a los mercados internacionales de deuda, aunque sea a través de una emisión “simbólica” ante la falta de necesidades financieras.
“Un avance de dicha transacción contribuiría endógenamente a seguir reduciendo los rendimientos (100 punto básicos) al disparar una fuerte demanda por el Global 2017 ya que no sólo ingresará al influyente índice EMBI, y se convertirá en el principal benchmark de la deuda argentina, sino que también podría activar un nuevo upgrade de las calificadoras”, analizó el especialista. |