El Merval se desplomó un 6,72% como producto de un contexto internacional adverso y particularmente por la caída de la Bolsa de San Pablo. A esta situación se le sumó también la falta de resolución de temas centrales a nivel local, como el problema energético y la reestructuración de la deuda.
Con esta nueva baja, el termómetro de las líderes quedó por debajo de los 900 puntos al cerrar en 839,93 unidades, y en el mes acumula una descenso de 22,08%. Pero la diferencia negativa se estira a 35% desde el 22 de marzo pasado, cuando el índice líder registró un máximo histórico de 1.294 puntos. Desde ese entonces, el indicador de las empresas de mayor movimiento diario registró hasta el momento ocho semanas consecutivas de bajas.
"Los mercado globales, especialmente Brasil, influyeron en el comportamiento negativo de la Bolsa", dijo Héctor Bergoglio, de Rabello y Cía. Sociedad de Bolsa, en referencia a la posible suba de las tasas estadounidenses, el continuo aumento del petróleo y el terrorismo en Irak y en Asía. "Tal como viene sucediendo en los últimos días, la mayoría de las ventas fueron puntuales", agregó.
Los operadores comentaron que los inversores que están posicionados en cauciones (operaciones a futuro) salen a vender acciones para recortar parte de las pérdidas acumuladas.
"Un cuadro de alta vulnerabilidad en los mercados externos volvió a precipitar ventas obligadas en el sector de negocios con caución", indicó Gabriel Lynch, de Empresas & Valores.
El monto negociado ascendió a $ 73,98 millones, de los cuales $ 58,25 millones fueron por acciones y otros $ 15,34 millones correspondieron a transacciones con empresas extranjeras a través de los Cedear’s.
"La caída mundial produce un efecto arrastre no deseado en el mercado local, que hace revisar pisos de Merval en niveles de 820 puntos", explicó Freddy Vieytes, de Puente Hnos. "Por sobre todas las cosas, en un mercado muy chico y vulnerable cuesta mucho defender un papel en tiempos de grandes interrogantes como el actual".
Además, los analistas consideran que sin compradores genuinos se hace difícil detener la desvalorización de las acciones, a pesar de los castigados niveles alcanzados. En este contexto, aseguran que resulta urgente que el Gobierno otorgue señales amigables a los inversores que permitan al menos mejorar la visión interna a la espera de la normalización del escenario mundial.
Dentro del grupo de las empresas líderes las caídas más importantes correspondieron a Grupo Financiero Galicia, 8,97%; Bansud, 8,66%; Juan Minetti, 8,08%; Molinos, 7,89%; y Siderar, 7,20%. Mientras que los ADR’s de las empresas argentinas que cotizan en Nueva York promediaron un descenso de 3,97%. Metrogás encabezó las bajas con un 10,60%. |