Por JULIÁN GUARINO - Al descuido, uno podría pensar que lo de ayer fue un raro caso de amnesia bursátil. Paradójicamente, en la city sostienen que se trató de lo contrario. El dato es el bajo volumen operado: apenas $ 67 millones en acciones. El otro dato es el relevante valor de mercado al que han llegado las acciones de los bancos locales después de un rally que, en algunos casos, agregó entre 20% y 30% de precio en los últimos días. Por supuesto que hay otro (dato) más: en el mercado de acciones local, el pesimismo es, desde ayer, un sentimiento tan arraigado como la camiseta de la selección de fútbol o el dulce de leche en sachet (pronúnciese “sa-shay”).
En una jornada signada por conflictos gremiales y enfrentamientos entre el Gobierno y distintos sectores del arco político y empresario, los inversores dieron rápida cuenta del tenor de los acontecimientos y se produjeron masivas órdenes de venta tanto en acciones como en bonos. El bloqueo de los camioneros a la metalúrgica Siderar, el quite de licencia para explotar servicio de Internet a Fibertel, las peleas intestinas en Papel Prensa, resultaron fuertes elementos disuasivos para aquellos que habían decidido posicionarse en activos corporativos.
“Si bien los balances mostraron una buena performance del sector financiero, el mal clima de negocios puede arruinar las cosas”, dijo un broker de la city.
Las pérdidas se dieron con carácter general. El Merval descendió 2,9% aunque las bajas más destacadas operaron en acciones bancarias. Grupo Galicia perdió 5,1%, Banco Hipotecario retrocedió 4,5% mientras que Banco Macro cayó 2,5%. Entre otros papeles, Telecom retrocedió 4,5% y Siderar descendió 4,4%.
Para la troupe de inversores, atrás parecen haber quedado los argumentos que sostuvieron, hasta hace apenas algunos días, la suba de las acciones bancarias y entre las que se contaban el fuerte incremento en la renta fija a partir del proyecto de normalización del Indec y el cierre del canje de deuda. Nada de esto tuvo un lugar reservado ayer.
En Brasil es más barato
Si bien la literatura bursátil es explícita e indica que una caída generalizada pero con poco volumen operado no resulta contundente, para los teóricos lo que podría hacer virar el rumbo alcista del mercado es precisamente el clima de fuerte aversión al riesgo que se dió cita.
Sostienen que el pesimismo se ha extendido rápidamente y hoy existe ya una porción importante de inversores que comienza a sopesar no sólo el mal clima que se ha generado en las últimas horas, sino también los precios en los que parecen haberse estacionado acciones y bonos. Un vuelo rasante a este sector, muestra que, en función del precio/valor libros (P/VL) (cuántas veces vale el precio de una acción en función del valor del patrimonio) algunas entidades financieras locales ya cotizan por encima de sus pares regionales. Según números de Research For Traders (RFT), el Banco do Brasil –entidad de carácter público que lidera el ranking de América latina– hoy cotiza a 1,98 de p/vl mientras que Banco Macro tiene un precio que arroja 2,5 de p/vl y Banco Santander Río registra un guarismo de 2,93. Santander Brasil y Banco Bradesco, por ejemplo, registran 1,22 y 2,66 respectivamente.
GRUPO GALICIA
El papel de Grupo Galicia perdió ayer más de 5%. A un buen desempeño en el negocio de la intermediación financiera, Galicia contó con una ventaja que iluminó la especulación de los inversores: el rumor la hizo una de los candidatas del Itaú Unibanco en el país. Esto la impulsó más de 15%.
Banco Hipotecario
Este papel fue una de las sorpresas de los últimos días si bien ayer perdió algo del terreno ganado. Con un precio de $ 1,69, la acción es una de las más baratas si se toma la relación precio / valor libros (que dice cuántas veces vale la acción en función del patrimonio del banco) y que en BHIP es de 0,8.
Banco Macro
n Banco Macro es una de las promesas que cumplió. En lo que va del año, ya gana 41% si bien había sufrido mucho la crisis subprime. El papel
$ 15,20 cuando a comienzos de 2010 tenía un valor de
$ 10,75. Un buen balance y la posibilidad de ser negociada en Nueva York le han dado el empujón que faltaba. |