La plaza local venía resistiendo bien el giro cauteloso que, liderados por Wall Street, habían tomado los mercados globales la semana anterior. Pero todo cambió ayer, cuando pasó a liderar las pérdidas con bajas que llegaron al 5% en acciones y bonos. El giro fue propiciado por lo que en el mercado se evalúa como una peligrosa e inoportuna ofensiva antiempresas del Gobierno, que llega además en un momento en que el propio andamiaje jurídico en que se basa la política económica oficial muestra algunas grietas ante la caducidad de las "facultades delegadas" del Congreso en el Ejecutivo. Claro que el clima ya se venía enrareciendo por el bloqueo del gremio de camioneros a las plantas de Siderar (que se lee como un condicionamiento paraoficial a Techint) y la intempestiva decisión por la que el Gobierno intenta abolir Fibertel con una premura y virulencia que revela que sólo lo hace para acorralar más al Grupo Clarín. La reacción de los inversores fue de libro: vendieron para cumplir con el doble objetivo de tomar ganancias y bajar riesgos. ¿Consecuencia? Cayó 2,9% el Merval (3,2% el Merval Argentina, representativo del riesgo local puro), es decir, seis veces más que Wall Street (-0,4% el Dow Jones) y 3 veces más que el Bovespa (-1%). Entre los bonos, lo peor pasó por los en pesos indexados. Se hundió 5,1% el Par, 3,3% el Bocon PR13 y 2,5% el Discount. Javier Blanco
- 5,18% Cayeron los papeles de Edenor al perder fuerza la especulación sobre una actualización en las tarifas eléctricas domiciliarias.
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