Por JUAN CERRUTI - La reactivación del nivel de actividad y la apreciación del tipo de cambio (producto de la inflación) volvieron a impulsar con fuerza las importaciones durante julio. En consecuencia, el superávit comercial registró una reducción del 34% interanual, al sumar u$s 883 millones frente a los u$s 1.330 millones del mismo mes del año pasado, según informó ayer el Indec.
La disminución del excedente comercial obedece al hecho de que las importaciones están creciendo a un ritmo que duplica el aumento de las exportaciones. En julio las primeras aumentaron 43% (totalizaron u$s 5.121 millones), mientras que las segundas lo hicieron al 22% (u$s 6.004 millones).
Con estos resultados, en los primeros siete meses del año el superávit comercial disminuyó 23% al sumar u$s 8.374 millones. El nivel de actividad crece a una tasa del 9% en lo que va de 2010 y ello tracciona las importaciones, dado que parte de la demanda que no puede ser satisfecha con bienes internos, se abastece del exterior.
No menos importante, es el efecto de la apreciación del tipo de cambio. Con un dólar quieto en torno a los 4 pesos y una inflación (medida por las consultoras privadas) en las innmediaciones del 25% interanual, las exportaciones argentinas van perdiendo competitividad.
“Al igual que durante los meses previos, las importaciones continúan mostrando un crecimiento sobresaliente. Las mayores compras al exterior se explican por la reactivación del nivel de actividad así como también por la base deprimida de comparación que conforman los registros de 2009”, indicó la consultora Abeceb.com en un informe difundido ayer.
La totalidad del incremento en las exportaciones en julio obedeció a una suba en las cantidades vendidas, dado que los precios no variaron. Los rubros que apuntalaron las ventas al exterior fueron semillas y frutos oleaginosos, cereales, material de transporte terrestre, metales preciosos, y grasas y aceites.
En tanto, el alza en las importaciones se debió principalmente a una suba en las cantidades compradas (30%) y en menor medida a los precios (10%). Los rubros que mostraron los mayores incrementos fueron bienes intermedios, piezas y accesorios para bienes de capital, bienes de capital, y vehículos automotores de pasajeros. “El 31% de las compras al exterior fueron hechas en el Mercosur, bloque que a su vez concentró 25% de las exportaciones. Comparado con julio del año anterior, los envíos argentinos hacia su principal socio comercial aumentaron 24%, mientras que las importaciones provenientes del mismo crecieron 43%”, puntualizó el Indec.
Para el Gobierno es vital mantener el saldo de la balanza comercial en positivo, de manera tal de contar con los dólares necesarios para acumular reservas y hacer frente a los pagos de deuda del exterior. Ello permitió en parte financiar la fuga de capitales del primer semestre del año sin impactos significativos en el tipo de cambio.
De todas formas, la dolarización de portafolios se habría frenado en julio (aun no hay datos oficiales) ante la mejora en el clima financiero internacional y la concreción del canje de deuda. Habrá que ver si los cimbronazos financieros internacionales y el deterioro del clima empresarial local que se registró en lo que va de esta semana revierte ese escenario. |