Los mercados volvieron a mostrar ayer que se mueven en terreno pantanoso, una situación que en el caso de la plaza local se ve agravada por el creciente "ruido político". La prueba quedó a la vista cuando el rebote técnico por compras de oportunidad de anteayer, que había amenazado prolongarse en la víspera, resultó abortado por una sostenida ola de ventas que hizo que los precios cambiaran de tendencia a menos de dos horas del cierre. Así, mientras Wall Street en la primera hora de negocios arrancaba con mejoras (el Dow Jones llegó a subir 0,43%), a partir de un buen dato sobre el empleo en Estados Unidos, luego comenzó a desinflarse hasta cerrar el día con todos sus índices en negativo y el Nasdaq retrocediendo 1,1 por ciento. En la misma sintonía la Bolsa porteña, que había abierto con una prometedora suba del 1,8%, terminaría la jornada con una baja del 0,41% y lo mismo ocurriría con los bonos de la deuda. Como se verá, la caída en este caso fue mayor por el impacto que tuvieron algunas recomendaciones para que los inversores bajen su exposición al riesgo argentino, habida cuenta el grado de conflictividad que está ganando a la economía local. JP Morgan y Goldman Sachs fueron dos de los brokers que así lo plantearon, lo que amenaza poner fin al ciclo de ingreso de divisas que últimamente había lubricado el mercado local. Javier Blanco
2,72%
- Cayeron ayer los papeles del Grupo Clarín. Desde que el Gobierno anunció la caducidad de Fibertel ya acumulan una caída del 18 por ciento.
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