Las variables de la economía brasileña empezaron a ordenarse y a respetar sumisamente el rumbo que le fueron trazando los responsables de la política monetaria. Ahora, la sensación de los economistas es que todo aparece prácticamente bajo control y de que podría haber llegado el momento de soltarle las riendas al mercado. La primera muestra de eso podrá verse mañana, en el primer día de reunión del Comité de Política Monetaria de Brasil (Copom). Se da por hecho que el Banco Central de ese país decidirá no tocar la tasa Selic por primera vez en cuatro meses, y que de ese modo interrumpirá el ciclo de ajuste monetario que había iniciado para bajarle la temperatura a la economía.
Tras haber registrado un incremento de 200 puntos desde abril hasta hoy, la tasa Selic (de un día) quedará sin cambios, en 10,75%. Para los economistas, lo más probable es que los aumentos se reanudarán recién en 2011, y que ya en enero la tasa se elevará a 11,25%.
La decisión de interrumpir el ciclo de ajuste se funda en los buenos efectos que ya están mostrando las últimas medidas oficiales.
La inflación anual, el primero de los grandes objetivos que perseguía la suba de tasas, se redujo a 4,4% a mediados de agosto y evitó, por primera vez desde enero, exceder la pauta establecida oficialmente, de 4,5%. A esta altura, los economistas estiman que la inflación no se acelerará demasiado el año próximo (a 4,86%) y que la expansión del producto podría llegar a 7,1% por ciento este año. Esto último muestra que la mayor economía de América latina está mostrando signos de desaceleración en el segundo trimestre, tras haberse expandido 9% en el primero.
En el encuentro de fin de julio, el ente monetario que preside Henrique Meirelles subió la Selic en sólo 50 puntos básicos, hasta 10,75%; menos de lo esperado por el mercado, que había pronosticado un salto de 75 puntos. Una de las instituciones que supone que Brasil dejará las tasas sin cambios hasta comienzos de 2011, y que retomará las subas desde entonces, es el mayor banco brasileño por valor de mercado, Itaú Unibanco Holdings.
Las autoridades monetarias sintieron menos presión para subir las tasas al tomar nota de la pérdida de impulso que empezó a mostrar el crecimiento global y la mayor debilidad de algunos datos macro clave, en el último mes. Un economista local consideró estos días que “lo más seguro es que Brasil detenga la suba de tasas” en su próxima reunión. “Sin embargo, no creo que el real se debilite: Brasil es un país muy atractivo, y aún con las tasas quietas seguirá atrayendo dólares”, agregó.
La producción industrial de ese país, si bien mostró cierta “estabilización” en mayo, sigue cerca de un nivel récord. El empleo formal creció menos de lo esperado por el Gobierno en junio, pero aún así fue el segundo mejor resultado para ese mes en la serie histórica.
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