Entre las nuevas caídas de los mercados globales y los «ruidos» locales por la pelea entre el Gobierno y grupos empresariales, el riesgo-país argentino volvió a subir. Ayer lo hizo levemente, un 0,27%, pero en lo que va de agosto (y faltando sólo un día para que termine el mes) se incrementó un 7%.
Uno de los datos más relevantes de esta evolución es que el riesgo argentino, que ayer finalizó en 756 puntos básicos, volvió a ubicarse por encima del griego. Luego de las fuertes mejoras que tuvieron los títulos en junio y julio, la deuda argentina había superado a la griega. Pero esta relación volvió a revertirse por el fuerte ajuste del mes, que se concentró sobre todo en las últimas dos semanas.
La comparación entre la percepción de riesgo de un mercado y otro está más clara si se observa el Credit Default Swap (CDS), o sea cuánto cuesta para los inversores la cobertura en caso de cesación de pagos.
Un informe divulgado ayer por la consultora Econviews, de Miguel Kiguel, arrojó que el CDS a 5 años subió más de 100 puntos básicos en la semana, a 945 puntos. «Quedó por encima de Grecia y segundo en la lista de países más riesgosos, detrás de Venezuela, al reflejar una probabilidad de default del 50% en los próximos 5 años». El Merval y el cupón PBI, según la consultora, también cayeron arrastrados por este escenario.
Castigo irracional
¿Es lógico que los bonos hayan caído de manera abrupta y que otra vez se asigne un fuerte aumento a las chances de default? Según Kiguel, se trata de «un castigo irracional dado los indicadores que tiene la Argentina», pero al mismo tiempo destaca que «es entendible el descontento de los inversores que prefieren no enfrentarse a otras sorpresas del Estado argentino».
En el corto plazo, las posibilidades de una recuperación en el precio de los bonos dependen sobre todo de un repunte de Wall Street. El viernes volvió a quedar claro que no existe el desacople. Puntualmente, cuando las acciones de Nueva York reaccionaron al alza, lo mismo sucedió con los bonos argentinos. Y ayer que fue un día muy flojo en el mundo, los bonos no consiguieron mantener la recuperación, aunque las bajas fueron marginales.
Este escenario complica los planes del Gobierno por volver a tomar deuda en los mercados, ya que otra vez la tasa de referencia se ubica por encima del 10,5%. Sin embargo, por el momento no hubo señales concretas de Economía sobre una posible emisión de nuevos bonos. En las últimas semanas, el ministro Amado Boudou repitió que «no hay apuro» por conseguir financiamiento en los mercados. Ya se sabe: en 2011 la deuda en dólares volverá a pagarse con reservas del Central. |