Acostumbrado a tratar cotidianamente con los gerentes financieros de las empresas líderes en todo el mundo, el hombre que hoy está al frente de los números en Deloitte, Samuel Silvers, confesó ayer, en su paso por la Argentina, que existe un comportamiento común entre sus colegas que no deja de sorprenderlo: la última crisis enseñó a los empresarios que el efectivo es lo más valioso de todo pero ¿por qué nadie le presta la atención?, se pregunta. Y recuerda, al respecto, que si bien “históricamente los directores financieros se focalizaron en el resultado de las ganancias de la empresa, hoy deben hacerlo más que nada en el efectivo”.
–¿Espera una nueva caída en la economía que ponga a prueba a los CFO?
– Lo que se ve, en realidad, es que la economía global está saliendo. Pero que esta salida, claramente, va a llevar tiempo. Las cosas no van a arreglarse de un momento a otro.
–¿Cuáles son las mayores dificultades que sufren hoy?
– Sin duda, todo lo que tiene que ver con el crédito y la liquidez. Se da una necesidad del efectivo que antes no se existía, y una exigencia por reducir los costos. El colapso del gasto de los consumidores, el colapso de los servicios financieros, de crédito o la crisis de liquidez, y el aumento del costo de capital han dado lugar a un nuevo enfoque sobre la importancia del dinero en efectivo.
–¿Cómo repercute esto en las empresas?
–Se está viendo que las empresas no están creciendo como se esperaba. Pero frente a esto, las áreas de finanzas deben dar el ejemplo al resto de la empresa y hacer que mejore el manejo de los costos. Deben impulsar iniciativas en las mejoras de esas áreas. Muchas empresas han empezado a hacerlo. Lo que deben hacer es optimizar los costos. Hacer más, con menos.
–¿Cuáles cree que son los desafíos de un CFO en la crisis actual?
–El director financiero debe focalizarse más en el efectivo que en el resultado de las ganancias. En verdad, es uno y el otro. Pero, desgraciadamente, la mayoría de las empresas sólo se focaliza, como lo hizo históricamente, en el estado de resultados. Ahora, en cambio, deberían hacerlo en la perspectiva del efectivo. Principalmente en cambiar la mentalidad.
–Concretamente... ¿cómo?
–El área de finanzas puede “hacer más” educando a quienes llevan adelante el negocio: apoyándolos en la toma de decisiones o “retándolos” para que centren en las actividades que agregan mayor valor a la organización. Las oportunidades varían de una empresa a otra, pero el área de finanzas necesita lograr que la compañía entienda los diferentes impulsores del efectivo: saber cómo generarlo, reduciendo los costos o maximizando los ingresos; cómo liberarlo, accediendo al efectivo atrapado en el extranjero; o usarlo, por ejemplo, agilizando la operación con bancos en Tesorería o evaluando las inversiones en activos fijos. Samuel Silvers
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