Por Silvia Stang - Si las cuentas fiscales no muestran este año un déficit, sólo ocurrirá a fuerza de ingresos de fuentes no sustentables y no de la dinámica corriente de recaudación y gastos del Estado. Según advierten los economistas, si dejan de contarse las transferencias de utilidades del Banco Central y de las ganancias que tiene el fondo de garantía de la Anses (derivadas de las inversiones que habían hecho las AFJP al gestionar el ahorro de sus afiliados), los números cerrarían en rojo. En los primeros siete meses del año, esas transferencias sumaron $ 10.196 millones y sólo la ganancia del fondo previsional es superior en $ 1000 millones a todo el superávit financiero que muestra el Gobierno. La preocupación se genera para el mediano plazo, "sobre todo cuando se discuten iniciativas que tendrían un costo fiscal sin ver que si se mide bien estamos en déficit financiero", analizó Rogelio Frigerio, economista de Economía & Regiones, donde estiman que en todo el año, si no se contaran ingresos extraordinarios, las cuentas cerrarían con un déficit financiero de $ 32.200 millones. Entre enero y julio, según el Ministerio de Economía, el superávit primario fue de $ 15.002 millones y el financiero (tras el pago de intereses de la deuda), de $ 2871 millones. Si se dejaran de tener en cuenta las mencionadas transferencias, el resultado primario bajaría a $ 4806 millones y el financiero sería un déficit de $ 7325 millones. "En el Ieral estimamos un superávit primario de $ 21.000 millones, un 1,49% del PBI, pero sin ingresos extraordinarios el resultado pasaría a ser negativo en casi 0,5% del producto", explicó Marcelo Capello, economista jefe del centro de estudios. Según recordó, en 2008 se logró un superávit primario, sin contar ingresos como los del Banco Central o la Anses, que fue equivalente al 2,6% del PBI. La comparación demuestra el deterioro de la situación fiscal, "aún cuando se cuenta con tributos que en su momento se anunciaron como de emergencia", afirmó Capello. Una modificación del esquema tributario es, en rigor, muy poco probable, más allá del origen de los impuestos. Pese al optimismo con el que la presidenta Cristina Kirchner y el ministro de Economía, Amado Boudou, anuncian los resultados fiscales, mantener el equilibrio, considerando los recursos genuinos de la recaudación, sería difícil. El costo de equilibrar Según un informe emitido ayer por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), "para mantener un resultado equilibrado, los recursos tributarios deberían crecer a tasas interanuales 15 puntos porcentuales más altas que la de los gastos". En julio, el gasto creció a un ritmo del 33,6%, mientras que la recaudación lo hizo al 38,4 por ciento. Sin embargo, los recursos totales sí tuvieron una suba que muestra un diferencial importante respecto de la del gasto (fue del 46,5%) pero eso se explicó porque este año el Banco Central transfirió ganancias por $ 3000 millones, contra $ 700 millones de 2009. Según la ASAP, si en los meses que restan del año los ingresos y el gasto avanzan a tasas interanuales similares, el resultado sería deficitario, "en el orden de $ 17.000 millones". La estimación es que los recursos crecerán más que el gasto -aún cuando el segundo semestre tiene las cuentas más comprometidas-, pero que ello no alcanzará para que no sea necesaria una mayor remisión de fondos del Central para evitar el rojo. Como esas utilidades son transferidas de un año para el otro, la economista Marina Dal Poggeto, del Estudio Bein, advirtió que en 2011 no habría tantos ingresos como ahora, por lo que el Gobierno podrá compensar menos. La consultora estima que, aún considerando los ingresos extras, este año cerraría con un déficit financiero de $ 2190 millones. Y mirando hacia 2011, proyecta que habría un déficit de $ 8500 millones. "Prevemos que el gasto subirá a un ritmo del 34% y la recaudación, al 29 por ciento", explicó Dal Poggeto. Un punto que destaca el trabajo de la ASAP es que, si se mira la distribución del superávit que hoy muestra Economía, se corrobora que mientras que el Tesoro acumula un déficit de $ 649 millones en lo que va del año, en las instituciones de la seguridad social hubo un superávit de $ 11.699 millones. |