En un agosto difícil para los mercados en general, los inversores que se animaron a apostar por los bonos en pesos indexados y el riesgo argentino hicieron la gran diferencia, al obtener ganancias de hasta 27 por ciento. Los retornos habrían resultado aun mayores de no haber mediado la ola pesimista que invadió al mercado global en las últimas dos semanas y el enrarecido clima en que volvió a sumergirse la plaza local por lo que los inversores interpretaron como una ofensiva "antiempresas", en relación con el bloqueo que sufrieron las plantas de Siderar y la intempestiva decisión oficial de quitarle la licencia de Fibertel a Cablevisión y de enjuiciar a Papel Prensa. La demanda de los bonos en moneda local se fortaleció apenas el Senado aprobó un proyecto de ley que pondría fin a la intervención oficial en el Indec, destinada a subestimar la inflación. Como buena parte de esos activos tienen su capital protegido por un coeficiente (el CER) que replica la variación de los precios, el hecho de que el proyecto hubiera recibido aval en la cámara más complicada para la oposición ilusionó al mercado. Pero, además, básicamente se sostuvo porque los inversores se ven cada vez más convencidos de que el Gobierno mantendrá estable el dólar hasta las elecciones del año próximo, lo que los incentiva a migrar al peso y buscar rendimientos más importantes para compensar la pérdida que supone la persistente inflación. Efecto derrame en la Bolsa El boom de la deuda en pesos derramó además sus beneficios sobre las acciones bancarias, el único sector de la Bolsa porteña que pudo mostrar un balance positivo en el mes. La traslación se produce porque los bancos son los tenedores institucionales más importantes de títulos de la deuda soberana, con lo que las mejoras que se anotan estos papeles se replican en sus balances. De allí se explica que mientras el tradicional Merval de la Bolsa (mayormente dominado por las acciones petroleras) sufrió una baja del 2,4% en el mes, el más novato índice Merval Argentina (representativo del riesgo local y más influenciado por los bancos) subió 3,4%, yendo a contramano del resto de los mercados del mundo (ver infografía), a excepción de la Bolsa de Perú. El ranking de ganancias de agosto fue encabezado por el Grupo Galicia (28,8%), seguido por los bonos Par (26,9%) y Discount (14,1%), surgidos del canje de 2005 y el Bocon Pro 13 (10,9%), todos activos en pesos y con CER. Sus rendimientos contrastaron con las pérdidas de los bonos en dólares (cedió 15% el Bonar X y 2,63% el Global 17, entre otros), lo que redundó en un empeoramiento del 8,15% en la tasa de riesgo país, que escaló hasta los 757 puntos. Otros datos importantes del mes fueron la caída del 8,7% del petróleo, la fortaleza que mantuvo la soja ( 1%) y la relativa estabilización que logró el euro (-2,74%), tras varios meses de fuertes oscilaciones. |