Las exportaciones de carne Argentina se recortaron a la mitad en los primeros siete meses del año, afectadas por la falta de hacienda que está generando una crisis en el sector de una magnitud que no se vio antes en la década.
Según la Cámara de la Industria de la Carne que lidera Miguel Schiariti, Ciccra, el volumen de los envíos de carne argentina al mundo disminuyó 47% entre enero y julio de 2010. Si bien el 2009 fue récord en ventas, el enorme diferencial y el recorte de la cantidad de cabezas de ganado en el país, del 15% en dos años según los resultados de la última vacunación antiaftosa del Senasa, ponen en alerta a los empresarios y trabajadores del sector, que están por estos días en pie de guerra por la amenaza de más despidos por el recorte de la actividad (ver aparte).
Tres de las ocho plantas que JBS tiene en el país, por caso, están a la venta y se presume que no encontrarán compradores fácilmente, por el riesgo que, reconocen los empresarios, tiene la actividad en el país. Cada semana, se conocen datos de nuevos recortes de producción en plantas frigoríficas.
Según Ciccra, en lo que transcurrió del año se exportó menos cantidad de todos los cortes. En lo que respecta a las ventas externas de cortes congelados y frescos, totalizaron 87.346 de toneladas (peso/producto), con un retroceso del retrocedieron 52,4% interanual. Por su parte, se exportaron 14.333 toneladas (p/p) de cortes Hilton –los cortes premium que van a Europa–, lo que implicó un descenso del 25% anual. En el caso de las carnes procesadas –como hamburguesas y patés– el volumen fue de 16.152 toneladas (p/p), lo que resulta 22,2% inferior al de los primeros siete meses del año pasado.
La caída en los volúmenes vendidos encuentra un plafón en los mejores precios negociados. La mejora de la economía internacional desde los bajos niveles de 2009 benefició al negocio de exportación de carne con precios superiores en 42,6%, en promedio. Esto permitió que la contracción en ingresos por ventas fuera de 24,8% para los envíos argentinos de los primeros siete meses del año, que lograron un total de u$s 671,6 millones FOB en el período.
La escasez de hacienda recortó drásticamente la producción, y el descenso de las exportaciones no alcanzó para mantener el consumo interno.
De acuerdo con las estimaciones de Ciccra, en julio se faenaron alrededor de 990.000 cabezas de hacienda vacuna. En la comparación interanual “continuó evidenciándose la significativa contracción que enfrenta la cadena de valor”, indicó la entidad, que agregó que la caída alcanza los 32,1% en la variación interanual.
En paralelo, en los primeros siete meses del año, la faena total alcanzó un nivel de 7,026 millones de cabezas y la caída llegó a 24,1% interanual.
Según Ciccra, “a lo largo del año se dejaron de faenar 2,23 millones de cabezas con relación a lo observado en el período enero-julio de 2009”. Al mismo tiempo, por el levemente superior peso de los animales que fueron a faena, la producción de carne cayó 22%.
Pese a que los envíos externos se recortaron casi a la mitad, el consumo por habitante en la Argentina descendió 17% en los primeros siete meses del año y el país perdió su primer puesto en el escalafón mundial. |