Por Martín Kanenguiser - El creciente enfrentamiento entre la Unión Industrial Argentina (UIA) y el Gobierno ya comenzó a producir fisuras dentro de esa entidad. Luego de que se confirmó la ausencia de la UIA en el festejo del Día de la Industria previsto para mañana en Entre Ríos, se conoció una comunicación interna que detalla que fue el presidente de la filial provincial, Carlos Gallucio, quien pidió desarmar el acto de mañana. En una carta que llegó a manos del presidente de la UIA, Héctor Méndez, se explicó que Galuccio y el comité ejecutivo de la Unión Industrial provincial se alinearon con el gobernador Sergio Urribarri. "El presidente de la UIER, ingeniero Carlos Galuccio, y el comité ejecutivo de la misma han decidido priorizar la excelente relación de la UIER para con el señor gobernador de nuestra provincia y su gobierno", expresa Héctor Motta, de la misma entidad, en un memo para Méndez. Por esa razón, agregó el empresario dueño del Grupo Motta, Galuccio le "ha solicitado cancelar la presencia de la UIA en Entre Ríos, es decir, nuestra participación". Galuccio tiene una empresa contratista del Estado provincial. En principio, la UIA nacional pensaba inaugurar en Entre Ríos una serie de festejos en las provincias de cara al Día de la Industria. Pero luego Uribarri habría recibido la presión de la Casa de Gobierno para no asistir al acto de los empresarios si se sumaba la cúpula liderada por Méndez. Ante esta presión, la UIER decidió pedirles a los dirigentes nacionales que el acto quedara circunscripto a la órbita provincial. Motta, que fue funcionario de Urribarri y luego se alejó del gobernador, detalló: "Se deberá informar que debemos suspender la presencia de la UIA en la celebración del Día de la Industria nacional en Entre Ríos", planeado para mañana. Motta dijo que comunicaba esa decisión "con el mayor dolor" y que sometía la misma "a la consideración" de la junta liderada por Méndez. A partir de este correo electrónico dirigido por el empresario avícola a Méndez, la UIA decidió comenzar la gira por el interior en Salta, a mediados de este mes. Anteayer, la UIA había informado en un comunicado que la decisión de no viajar se debía a "razones de agenda política de la provincia de Entre Ríos" y que sólo estaría presente el santafecino Carlos Garrera, vicepresidente Pymi. "Las opciones eran ir y complicar a los industriales entrerrianos, con el riesgo de que hubiera alguna ruptura, o hacer lo que hicimos, que fue dar un paso al costado para conservar la unidad", expresó una fuente de la UIA a LA NACION. En la guerra que comenzó con la foto con la Asociación Empresaria Argentina (AEA), en un acto en el que se reclamó "seguridad jurídica" al Gobierno y que luego se incrementó con la ausencia en el acto oficial contra Papel Prensa, la UIA sabe que los Kirchner jugarán fuerte. "Será difícil mantener esta postura porque el Gobierno va a jugar a dividirnos", admitió el industrial. En ese sentido, los dirigentes saben que las pymes tienen menos espalda para acompañar a las grandes empresas en su enfrentamiento, más allá de la postura política de algunos empresarios en particular. "Hay fabricantes que viven de las licencias no automáticas que mantiene el Gobierno para frenar las importaciones y que no pueden sostenerse sin ese tipo de apoyo oficial", confesó el dirigente, resignado a que la sangría será persistente. Pero junto con esa sensación convive otra, de bronca, dirigida hacia el presidente de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Osvaldo Cornide, que hoy tiene previsto volver a festejar el Día de la Industria junto con la presidenta Cristina Kirchner. Será, además, en un predio del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), perteneciente al Gobierno, que fue cedido debido a la cercanía de Cornide, una vez más, con el oficialismo. Por esa razón, ayer reflotaron las relaciones activas que este dirigente -uno de los pocos que sí estuvo en el acto contra Papel Prensa- tuvo con la dictadura cuando era secretario de la Unión Comercial Argentina y luego con los gobiernos democráticos. "¡Qué difícil para esta Presidenta, que le pega a Papel Prensa de complicidad con la dictadura, sacarse una foto con Cornide!, ¿no?", expresó, con un dejo de ironía y enojo la fuente empresarial, a la espera de una reacción oficial. |