Por JULIÁN GUARINO - No se los puede acusar de no saber de lo que hablan. Distendidos y en tónica de fin de semana, los brokers y banqueros de la city ponderaban ayer cuál será el impacto que traerá la noticia sobre la delicada salud de Néstor Kirchner. Y lo hacían sin menospreciar un dato: en varias mesas de la city local se acumulan varias horas de quirófano –angioplastias, coronarias, stent– debido al histórico estrés que la actividad bursátil trae aparejada. En este sentido, el optimismo por la salud del ex presidente y la baja preocupación por las consecuencias financieras (y bursátiles), parecían bien pensadas.
Consultados por El Cronista, señalaron que la salud de Kirchner será, desde hoy, un motivo más para pensar el combo de incertidumbre “que siempre hay que tener presente a la hora de invertir o recomendar una inversión”, pero que “de ninguna manera será un factor decisivo a la hora de mensurar piso y techo para los activos locales”.
Bonos y acciones prometen entonces acusar mayor recibo de las flamantes normativas fijadas por el Comité de Basilea (ver F&M tapa) que exigen a las entidades financieras que refuercen su capital para llevar adelante su negocio, que por las preocupaciones derivadas de la operación de Néstor Kirchner.
Puestos a pensar, en la city creen que un posible impacto de este suceso podría venir desde el frente político y de las consecuencias que pueda acarrear en el futuro reparto de candidaturas y responsabilidades. “Si Kirchner decide otro armado político por cuestiones ligadas a su salud para las futuras elecciones entonces sí puede haber cambios en la visión del mercado”, dijo el jefe de la mesa de dinero de un tradicional bróker de la city.
Otro broker enumeró que existen más razones para ser optimista en un contexto donde se prevé crecimiento para la economía doméstica “de al menos 7%” y donde las exportaciones y los precios de los commodities a nivel internacional acompañan este movimiento. “Los bonos tienen un fuerte respaldo económico y esto no depende de Kirchner, sino de un contexto que sigue beneficiado del viento de cola y de un consumo interno que ha sustentado buena parte del crecimiento”, dijeron.
Por último, también señalaron que el impacto hubiera sido mayor si Kirchner hubiera ejercido la presidencia, “pero la presidente es Cristina Fernández por lo que no hay riesgo de quedar acéfalos en la función ejecutiva”.
En los últimos días, tanto Estados Unidos como Europa se cansaron de dar malas noticias. Por el lado europeo esto tuvo raíz en el sector financiero (malas noticias) mientras que los estadounidenses han concentrado su accionar en batallar al desempleo que se ha vuelto un duro escollo afincado en un nivel del 10%. A nivel local, y con un bajo volumen, los datos que movieron el mercado fueron estos y no otros.
En la última semana el índice Merval pudo sumar apenas 0,5% en jornadas con bajo volumen. En el mercado de renta fija, los bonos sufrieron severas tomas de ganancia pero los títulos indexados se vieron beneficiados por la expectativa de que el proyecto de normalización del Indec que ya tuvo media sanción en el Congreso, avance. Los inversores señalan que las tasas siguen siendo atractivas. |