Por José Crettaz - MIAMI.- América latina crecerá este año 5,1%, unas décimas más que los promedios registrados entre 2004 y 2008, y sólo será superada por Asia. Sin embargo, el ingreso per cápita regional es peor ahora que hace cinco décadas. ¿Por qué? "Tener commodities no es suficiente. Los países latinoamericanos deben lograr mayor eficiencia, productividad y, por supuesto, innovación", explicó Pamela Cox, vicepresidente del Banco Mundial (BM) para América latina y el Caribe, que ayer abrió en esta ciudad la primera jornada de la Conferencia de las Américas.
Para mejorar en productividad, según la funcionaria del BM, deben producirse desde "reformas administrativas y legislativas que faciliten el funcionamiento de las empresas hasta inversiones en desarrollo de infraestructura o modernización aduanera", que permitirán a las empresas participar de la economía mundial y aumentar su eficiencia. Además, advirtió: "América latina invierte muy poco en investigación y desarrollo, establece pocos incentivos fiscales, no protege la propiedad intelectual y sus universidades operan sin una conexión consistente con la industria".
Todos los países, con la sola excepción de Brasil, invierten menos del 1% del PBI en investigación y desarrollo. Según las estadísticas difundidas aquí, mientras en Corea del Sur se registran alrededor de 700 patentes anuales, en la región ese número está muy disminuido: Brasil, 100; México, 55, y la Argentina, 35.
Aunque la funcionaria mencionó a la Argentina entre los países que tienen en su agenda pública el tema, está claro que a juzgar por el número de veces que fue citado por Cox y otros disertantes de esta cumbre, es Chile el ejemplo por seguir en la región. Y, según la misma percepción, Venezuela -el único país que tendrá una caída del PBI este año- es el caso por evitar.
Según Cox, la región es vista como modelo por el éxito de sus programas de ayuda a los pobres, pero aclaró que no son suficientes para eliminar la marginación. "Aunque estos programas fueron importantes durante la crisis, no son suficientes. Hacen falta políticas laborales activas, como programas de capacitación y seguros de desempleo, y mayor inversión en educación", agregó en diálogo con LA NACION.
El ministro de Economía de Bolivia, Luis Alberto Arce, fue ayer de los más aplaudidos aquí, cuando expuso sobre el modelo económico boliviano, que algunos ya bautizaron "evonomics", por el presidente de ese país, Evo Morales. Arce enumeró los índices positivos en materia de crecimiento del PBI (el más alto de América del Sur en 2009), baja inflación, fuertes reservas internacionales, exportaciones, superávit fiscal e índices de bancarización, y llamó a invertir en su país.
"Hemos creado un modelo económico hecho por bolivianos y para nuestro país, basado en cuatro actores: el Estado, las cooperativas, el sector privado y la economía comunitaria", explicó.
Arce justificó la estatización de empresas: "Hemos tenido que recuperar lo que siempre fue del Estado, los recursos naturales, la minería, las empresas estratégicas, de comunicaciones, electricidad y el ferrocarril. Las iniciativas que originalmente eran privadas las hemos respetado. Bolivia está abierta a la inversión extranjera", afirmó.

