| Los cupones PBI volvieron a brillar en el arranque de la semana, con incrementos que llegaron al 2,75%. Claramente la demanda del mercado se volcó por este instrumento, por encima de los títulos públicos, a los que se ve con menos recorrido. En lo que va del mes, la unidad ligada al Producto acumula un incremento del 20%.
No hubo sorpresas, ya que los activos argentinos se acoplaron (sin demasiado esfuerzo, por cierto) al gran momento de los mercados alrededor del mundo, impulsados por nuevas subas de Wall Street. También las acciones tuvieron un desempeño destacado, ya que el índice Merval subió un 2,4%.
Los inversores demostraron que sigue habiendo interés por los bonos, pero por el momento no le ven tantas posibilidades de suba. Por eso las compras se concentraron sobre todo en el cupón PBI en pesos, el más demandado por dos motivos: los altos niveles de crecimiento divulgados por el INDEC del segundo trimestre (casi un 12%) y la estabilidad del dólar, que vuelve más atractivas las colocaciones en moneda local.
Según estimaciones preliminares, si el crecimiento del PBI fuese del 7% este año, el Gobierno debería pagar unos u$s 2.084 millones. Pero según estimaciones de Tavelli y Cía., si la expansión llegara finalmente al 9%, entonces la erogación superaría los u$s 2.300 millones. En este contexto, las valuaciones de los cupones aún lucen atractivas, aunque ya acumulan incrementos superiores al 100% en lo que va del año.
La mejora de los títulos hay que seguirla por la evolución de la cotización y el rendimiento del Global 2017, el nuevo papel de referencia para la Argentina, que por la marcha del riesgo-país. Este título, que se emitió en el último canje de la deuda, rinde el 9,68% y con un incremento de 2 ó 3% ya quedaría al borde del 9%. Ayer, sin embargo, no se movió.
Hubo subas tanto en los nominados en dólares como en pesos, pero en general no sobrepasaron el nivel del 0,5%. El riesgo-país cayó levemente un 0,3% y finalizó en 660 puntos básicos.
Las acciones del sector financiero fueron las elegidas por aquellos que consideran que a los bonos les queda menos recorrido y, por ende, se vuelcan por otras opciones relacionadas.
En el mercado cambiario se mantuvo la tendencia de los últimos meses. El dólar arrancó firme, pero rápidamente aparecieron las ofertas. Tuvo que intervenir el Banco Central para impedir que la cotización mayorista baje de $ 3,95. La autoridad monetaria terminó comprando u$s 40 millones. |
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