Por JUAN CERRUTI - Paradojas de la Argentina, aunque el ahorro se encuentra en niveles récord este proceso no logra ser canalizado hacia un nivel de inversión acorde. En parte, ello tiene que ver con la fuga de capitales que padeció la economía en los últimos años. Esta es una de las conclusiones a las que arribó una investigación presentada ayer en la Embajada Británica por el Centro de Estudios del Estado y Sociedad (Cedes) y el Centro de Investigaciones para la Transformación (Cenit).
Denominado “Crédito e Inversión en la Argentina”, el trabajo destaca que en contraste con lo que ocurría durante las décadas pasadas, desde el 2000 hasta el presente el nivel de ahorro doméstico no fue una restricción de la inversión. “De hecho, desde la salida de la convertibilidad el ahorro ha superado sistemáticamente a la inversión doméstica”, describe el informe presentado por la embajadora británica Shan Morgan (el proyecto fue apoyado por el Strategic Programme Fund del Ministerio de Relaciones Exteriores Británico), junto a los economistas José María Fanelli (Cedes) y Andrés López (Cenit).
“La segunda restricción que también se relajó es la externa, dado que la Argentina ha generado continuos superávit de cuenta corriente en los últimos años, a pesar de crecer continuamente a altas tasas”, indicó Fanelli. Sin embargo, según describe el estudio, la capacidad de la economía “para aprovecharse de este corrimiento en la brecha externa se encuentra limitada por la salida de capitales”.
El trabajo también mostró que las deficiencias estructurales de los mecanismos de intermediación financiera son significativas. “La falta de escala y competitividad, la baja liquidez, la ausencia de mercados clave para el manejo de riesgo y la reducida oferta de crédito de largo plazo son todos los síntomas del subdesarrollo financiero argentino. No obstante, las mejoras en la macroeconomía y la reducción en la volatilidad agregada abren una ventana de oportunidad para internalizar el ahorro y mejorar los mecanismos de financiamiento a la inversión”, indica el documento.
El trabajo fue comentado por Jorge Carrera, Subgerente General de Investigaciones Económicas del BCRA, y Beatriz Nofal, ex titular de la Agencia Nacional de Inversiones (Prosperar). Ambas organizaciones colaboraron con la investigación realizada por el Cedes y el Cenit. El trabajo se complementó con una encuesta a empresas en las que se observó que los principales obstáculos a la inversión están asociados a las expectativas sobre el contexto y la incertidumbre sobre los niveles de rentabilidad.
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