Un eventual estímulo adicional por parte de la Fed, probablemente a través de compras de bonos del Tesoro, llevaría los rendimientos de la deuda estadounidense incluso a niveles más bajos, disminuyendo el atractivo de los activos en dólares.
El euro saltó las barreras de las opciones en 1,3350 dólares hasta un máximo de cinco meses de 1,3400 dólares.
Pero el mercado era cauteloso de vender demasiado el dólar contra el yen, temeroso de que este movimiento pueda suscitar una nueva ola de intervención de las autoridades japonesas que dejó mal parados a muchos inversores, entre ellos fondos de cobertura, la semana pasada.
"El comunicado de la Fed fue la señal más fuerte hasta ahora de que habrá un aumento del alivio monetario, probablemente bajo la forma de compra de bonos del Tesoro, si los próximos indicadores económicos siguen apuntando a una recuperación que está perdiendo impulso", dijo Omer Esiner, analista de Commonwealth Foreign Exchange Inc. en Washington.
En la mañana de Nueva York, el dólar caía un 0,7 por ciento contra el yen a 84,46 yenes, un mínimo de la sesión y bastante lejos de su máximo de la semana pasada de 85,94 yenes.
"Los vendedores de dólar/yen tendrán que ser muy ágiles porque los riesgos de intervención son muy altos. Esperaríamos que los japoneses intervengan una vez que el precio se cargue demasiado a un lado", dijo Paul Mackel, director de estrategia de moneda de HSBC Markets.
Muchos operadores esperan que Japón intervenga entre los 83 y los 85 yenes, y comentaron que las autoridades han llamado a los bancos para preguntar si trabajarán el jueves, cuando es feriado nacional en Japón, en un aparente intento por mantener a los operadores atentos a una eventual intervención.
"Pienso que intervendrán si el dólar cae a 84 yenes o menos", dijo Tom Levinson, estratega de ING.
La semana pasada, Japón intervino minutos después de que el dólar descendiera a menos de 83 yenes, en su primera intervención desde el 2004.
El primer ministro japonés, Naoto Kan, dijo que Tokio está listo para actuar nuevamente si el yen se aprecia de manera acelerada, manteniendo a los operadores en vilo ante una posible nueva intervención.
El índice dólar, un cálculo de su rendimiento contra una canasta de seis monedas de referencia, caía un 0,9 por ciento a 79,694, su menor nivel desde mediados de marzo.
La baja del índice se producía un día después de que la Fed expresó una mayor preocupación por el alicaído crecimiento económico de Estados Unidos y por los bajos niveles de inflación.
Una caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro agravaba los problemas del dólar. La tasa de la deuda de corto plazo tocó un mínimo histórico tras el comunicado de la Fed.
El euro subía un 1,2 por ciento contra el dólar tras trepar un 1,5 por ciento el martes, ayudado por compras de bancos centrales de Oriente Medio, dijeron operadores.
El euro también se veía apoyado por la fuerte demanda que obtuvo una subasta de deuda de Portugal, un día después de que los inversores dieron también una buena acogida a emisiones de Grecia, España e Irlanda.
El dólar, asimismo, amplió sus pérdidas contra el franco suizo a un 1 por ciento para alcanzar un mínimo de dos años y medio de 0,9856 unidades, según datos de Reuters .
(Editado en español por Ignacio Badal e Inés Guzmán)