Por JUAN CERRUTI - La mayoría de los inversores minoristas que participaron del canje de deuda en default aun no vieron acreditados en sus cuentas los nuevos bonos. Hasta ayer los pequeños tenedores que participaron de la operación continuaban esperando tener en su poder los títulos Discount y Par que el Ministerio de Economía dio a cambio de los papeles en cesación de pagos desde 2002.
Según establecía el prospecto de emisión, los nuevos bonos debían ser entregados a los inversores del denominado “tramo minorista” a más tardar el 11 de agosto. Y al mismo tiempo se disponía de un plazo adicional de hasta diez días en caso de producirse demoras de algún tipo.
Sin embargo, ya transcurrieron 41 días desde la fecha prevista y la entrega aun no se completó. Ello genera inconvenientes a los minoristas, dado que se ven imposibilitados de vender el título si así lo desearan hacer.
En el Palacio de Hacienda afirman que la demora obedece a la gran cantidad de transacciones a cerrar y al hecho de que se está verificando que cada uno de los inversores que ingresaron a la transacción no tengan juicios pendientes contra el país. Los bancos organizadores de la operación (Barclays, Deustche y Citi) aseguran que la dilación no depende de ellos, sino de los denominados “trustees”. Es decir, de los fideicomisos que congregaron a los bonistas minoristas para ingresar en conjunto a la transacción y recibir a cambio bonos Discount y Par, tanto en pesos como en dólares. Esta situación, afecta tanto a inversores de la Argentina, como de Estados Unidos y Europa (en particular de Italia).
Las cifras oficiales divulgadas por el Ministerio de Economía indican que a la operación ingresaron algo más de 110 mil pequeños bonistas, que suscribieron nuevos títulos por alrededor de u$s 4.200 millones.
En el tramo mayorista no hubo dilaciones, dado que los acreedores están menos atomizados y en general más organizados, porque se trata de inversores institucionales con manejo de los procesos financieros. Recibieron Discount (por el capital en default) y Global 2017 (por los intereses vencidos).
Ayer el Global 2017 cerró a una paridad de u$s 96,86 por lámina de u$s 100. Ello implica un rendimiento de 9,38%, en los niveles mínimos desde su salida al mercado. Se trata del bono que tienen en carpeta el ministro Amado Boudou y el secretario de Finanzas Hernán Lorenzino, para eventualmente tantear una incursión en la plaza financiera internacional antes de que finalice el año.
De todas formas, desde Economía insistieron en reiteradas oportunidades que no están apurados por concretar la operación, dado que la Argentina no tiene hoy problemas de caja. El objetivo de una emisión sería para marcar una tasa de interés de referencia (la más baja posible) y generar que este descenso del costo de financiamiento se traslade luego a las empresas del sector privado que quieran obtener crédito en el exterior. |