Por JULIÁN GUARINO - Barajar y dar de nuevo. La Reserva Federal (Fed) irrumpió la última semana con advertencias sobre la debilidad de la economía estadounidense y quebró los pronósticos más optimistas. Desde entonces, en las últimas horas, los inversores de todo el mundo –sí, también en la Argentina– se han esmerado en re-balancear sus carteras de inversión, restarle un segundo al impetuoso avance de la incertidumbre en los mercados financieros. Tanta volatilidad no ha mermado el entusiasmo por los papeles cotizantes sino todo lo contrario. El viernes, el Dow Jones redondeó una suba de 1,8% mientras que el Merval sorprendió con alzas de hasta 8%. Para los bonos locales también funcionó el rally.
El mapa merece ser estudiado con detalle: con dudas cada vez más irreductibles por todo combustible, el precio del oro testeó nuevos máximos en u$s 1.300 la onza (y mantiene un pronóstico en u$s 1.400); las acciones han buscado afanosamente nuevos máximos tanto en Estados Unidos como a nivel doméstico; los bonos lograron generar un mayor volumen y las commodities ya son las que encabezan la serie con fuerte impulso alcista. No ha sido igual el destino que ha tenido el dólar, que se debilitó frente al euro a raíz del recrudecimiento del miedo a una recesión en EE.UU. La moneda europea abrirá esta semana en u$s 1,348 después de haberse fortalecido por falencias ajenas antes que por atributos propios. A pesar de este escenario nada alentador, los principales drivers que movieron los mercados bursátiles tuvieron un cierre de semana más equilibrado.
Lo que viene
A partir de hoy, Estados Unidos será noticia por los datos vinculados a la confianza del consumidor e ingresos personales pero, sobre todo, por la tercera estimación del PBI, donde el consenso de mercado estima una evolución de 1,6% anualizado. La gente de la banca UBS, por ejemplo, estima en 1,5% el guarismo. En Europa, el índice de precios al consumidor (IPC) de Alemania, y los datos del PBI de Inglaterra serán esenciales para fortalecer al euro.
En la región, Brasil revelará la marcha de expansión del principal motor de crecimiento de la economía: la industria. Hasta julio, la industria promedió un alza de 15% real anual.
El viernes, el Dow Jones cerró con un ascenso de 1,86%, en una jornada en la que Wall Street vivió sólidos avances tras la divulgación de nuevos datos relacionados con la evolución de la economía estadounidense. Los bienes durables cayeron 1,3% en agosto mientras el mercado esperaba una caída del 1,0%. Pero el dato que sorprendió fue el relacionado con los bienes de transporte, que avanzo 2%, valor muy por encima del mes anterior y de las estimaciones de los analistas. A nivel local, la semana no pudo cerrar mejor con un Merval que ganó 2,17%. Las acciones del sector bancario argentino treparon fuerte lideradas por las del Banco Macro que ganaron 8,19% mientras que la demanda se extendió a los títulos del BBVA Banco Francés que ganó 6,31% y Grupo Financiero Galicia, con una suba de 4,91%. El argumento principal fue que, con un escenario más equilibrado en Wall Street, los bonos argentinos resultaron atractivos y, por ende, los papeles bancarios (que acumulan un gran número de bonos en cartera) también resultaron seleccionados. En la misma línea, el avance de los bonos de la deuda se materializó en un salto de hasta 3,94% para el Par en pesos y una mejora de 3,66% en el Discount. |