La figura del secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno es, en general, resistida por los empresarios. Pero para la mayoría de la industria ganadera el funcionario representa la personificación de todos sus males. Tanto es así que desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), aseguraron estar atravesando su crisis estructural “más dura” de su historia y apuntaron al Gobierno como responsable.
Según Miguel Schiariti, presidente de la entidad empresarial, la actividad de los frigoríficos podrá recuperarse –así como la cadena productiva– dentro de “por lo menos seis años”. Y responsabilizó por este quiebre “a las políticas del Ejecutivo nacional”, al cual acusó de coaccionar al sector “presionando a la industria con las baratas a cambio de permisos de exportación, implementando los subsidios al engorde a corral que, en resumen, significó mantener artificialmente bajo el precio del ganado”.
“Cómo es posible que la Argentina haya dejado de atender la creciente demanda internacional de carne vacuna, haya incumplido contratos y prácticamente haya abandonado sus exportaciones”, se preguntó el titular de la Ciccra en clara alusión al plan Moreno para acorralar al sector.
Mediante un comunicado, la Cámara precisó con cifras la situación del sector y precisó que la carne vacuna registró un incremento interanual del 75% en las góndolas y destacó que los precios del ganado en pie, muestran un alza del 91% interanual.
En su informe mensual, expresó además que el stock ganadero cayó un 15% desde el 2007, tras contabilizar la pérdida de 9,4 millones de vacunos en los rodeos
La entidad que conduce Schiariti reveló la caída de un 25% interanual que presentó la faena bovina, la disminución de un 18% en el consumo cárnico por habitante –de enero a agosto, el consumo per cápita de carne vacuna cayó a los 56,8 kilos por año, luego de haber llegado a un nivel de 69 kilogramos/año en igual período del año pasado–, y la reducción de un 54% en las exportaciones de carne bovina fresca y congelada en el último año.
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