Por DOLORES AYERRA - Después de largos días de quietud, en los que el dólar escalaba un centavo como mucho en el mes, esta semana la tendencia parece haber cambiado. Para sorpresa de muchos en el mercado, la divisa estadounidense dejó atrás la calma y escaló dos centavos en sólo dos días y ya casi roza los $ 4. Si bien en otras plazas cambiarias la suba no representa una magnitud importante, los operadores locales remarcan que el movimiento es significativo para el tipo de cambio en Argentina. Pero quizás lo más llamativo sea que el avance se dio sin intervención oficial. Ayer, el Banco Central (BCRA) (que era hasta el momento casi el único comprador) no apareció en el circuito mayorista –donde operan grandes jugadores como bancos y empresas– y el dólar subió 30 milésimas respecto del cierre anterior, y terminó en $ 3,972 para la compra y $ 3,973 para la venta (máximo histórico) . Entre los dos segmentos se hicieron u$s 550 millones. El salto se trasladó inmediatamente a las pantallas de casas de cambios y entidades financieras del microcentro porteño y, de esta manera, el billete al público escaló un centavo hasta $ 3,95 en la punta compradora y $ 3,99 en la vendedora.
En las mesas financieras atribuyen la suba a compras puntuales de inversores y bancos que obedecen a la cercanía de fin de mes. “El escenario de fondo no ha cambiado, no hay salida de capitales, y lo que está ocurriendo esta semana responde simplemente a órdenes concretas para compensar posiciones por la cercanía del vencimiento de los contratos en los mercados futuros de dólar a fin de mes”, explicaron en un banco líder de capitales extranjeros. Por otra parte, la oferta de dólares sigue firme. El sector agroexportador permanece del lado de la venta, liquidando un buen nivel de divisas en línea con lo que venían haciendo hasta el momento. En rigor, según datos de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), el agro volcó al mercado una suma de más de u$s 455 millones, u$s 75,1 millones más que la semana previa. El BCRA tampoco estuvo presente en el mercado de futuros. Ayer, los índices de dólar futuro cerraron en alza con un volumen operado de u$s 261 millones. El futuro a Diciembre 2011 ($ 4,463) mantiene una tasa implícita del 9,8%, lo cual resulta atractivo para aquellos inversores que consideren que la apreciación del dólar superará ese porcentaje de suba en dicho plazo.
Los cambistas anticipan, no obstante, que la entidad monetaria no convalidará una suba mayor por encima de estos niveles. “No creemos que el Central admita una mayor apreciación del dólar y tiene todas las herramientas para evitarlo con comodidad”, analizaba el jefe de mesa de una entidad local en diálogo con El Cronista. Si la estrategia oficial sigue esta línea, lo cierto es que el tipo de cambio real profundizará su atraso. Pero la encrucijada responde a la elevada inflación (que supera el 25%), y bajo este marco el organismo que conduce Mercedes Marcó del Pont no puede darse el lujo de incrementar mucho más el tipo de cambio nominal, porque corre el peligro de acelerar aún más el índice de precios (cada vez que el Central compra dólares en la plaza, emite pesos que luego debe retirar del mercado). De cualquier modo, vale aclarar que la demanda de dólares permanece tranquila. En la city no hay colas y los ahorristas están invirtiendo sus pesos en plazos fijos bancarios, aún con tasas que no superan el 10% y que pierden holgadamente contra la inflación.
En sintonía con lo expresado, Carlos Risso, CEO de ZonaBancos, destaca en un informe que “el mercado marginal, que generalmente refleja primero el nerviosismo de los mercados y en particular de la gente, no mostró nada diferente a lo visto en las últimas sesiones y finalizó con un billete en $ 4,02”. |