Nada es lo que parece. Los inversores, que durante septiembre apostaron fuerte a las acciones y bonos en varios mercados del globo, mantienen altos los reflejos de defensa. Ayer el Dow cayó 0,2%. Los nubarrones con la economía de EE.UU. y también Europa (ahora en menor medida) están vigentes. No extraña, entonces, que a nivel mundial el dólar siga en franco declive y esté en mínimos de cinco meses contra el euro; o que el oro continúe batiendo récords ahora superando los u$s 1.300 la onza. La incertidumbre, que impregna ocasionalmente volatilidad a los mercados, se hizo sentir ayer. Wall Street cedió 0,21% a la espera del dato clave que hoy se conocerá con respecto a la revisión final del PBI del segundo semestre del año y las peticiones iniciales de desempleo. En una plaza temerosa, cualquier dato que justifique movimientos al alza o a la baja será importante para definir la suerte de las bolsas.
Ayer la incertidumbre tuvo una cara conocida: la del titular de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke. En las plazas bursátiles, fue palmaria la sensación de que la entidad lanzará más medidas para impulsar la economía. Esa especulación alimentó a los inversores. Incluso tuvo lugar un fuerte debate entre los distintos gobernadores de la Fed con respecto a esto. Cualquiera sea la decisión que se tome no será unánime. En la city cavilan que esto debilitará a Bernanke y le sumará más presión a que las medidas sean finalmente efectivas. En este sentido, la expectativa a que la Fed inyecte más dinero para salvar a la economía fue funcional al oro y el euro, y devastador para el dólar. El oro superó los u$s 1.310 la onza, mientras que la plata tocó su máximo de 30 años. El billete verde, otrora rey del mercado, cayó por cuarta rueda consecutiva tocando un nuevo mínimo de cinco meses frente al euro. La moneda común europea cerró en u$s 1,3627. Según operadores, el próximo gran objetivo es u$s 1,3692. El dólar también sucumbió a un mínimo de dos años frente al dólar australiano y de dos años y medio contra el franco suizo.
“Actualmente, el dólar está en una situación donde sólo puede perder si los datos de Estados Unidos son decepcionantes, ya que aumentan las perspectivas de que la Fed aplique medidas de alivio monetario, lo que pesa sobre las tasas de interés y el dólar”, explicó Brian Dolan, estratega cambiario de Forex.com. “Si los datos estadounidenses son mejores de lo esperado, el riesgo vuelve al mercado y el dólar sería considerado un refugio seguro”, agregó.
Con respecto a los bonos del Tesoro de EE.UU., otro típico refugio de los inversores, los precios cayeron por una toma de ganancias luego de recientes alzas. “El mercado había subido mucho, así que estamos tomando un respiro. Parece que se están cansando”, dijo Larry Milstein, jefe de operaciones de R.W. Pressprich & Co.
Tasas atractivas en bonos
De todas formas, que el mundo siga debatiendo si son necesarias más medidas de estímulo, hace prever que las tasas de los países centrales seguirán (por un tiempo más) bastante bajas. Esto impulsa el mercado de deuda en dólares de los países emergentes como la Argentina, que en septiembre mostró –por primera vez– un retorno muy superior a los títulos de Ucrania, su comparable (8% versus -0,5%). Ayer, a contramano de Wall Street y el Merval (que cortó la racha alcista), los bonos retomaron la tendencia alcista luego de la toma de ganancias del día anterior. Aún existen rendimientos que arañan el 11% en moneda dura. Una oportunidad, dicen. |