Por ESTEBAN RAFELE - La “incertidumbre sobre la política económica”, las perspectivas macroeconómicas y los controles de precios limitarán las inversiones en el país en el año electoral y provocan que las empresas se orienten a proyectos de corto plazo destinados a cubrir la mayor demanda del mercado interno y que no generan puestos de trabajo. Así se desprende de una encuesta realizada por la consultora Ernst & Young entre las grandes empresas nacionales y multinacionales radicadas en el país.
Se percibe que el destino de las inversiones sigue concentrado en el corto plazo, por montos relativamente bajos y plazos todavía cortos”, concluyó el socio de Ernst & Young Ernesto San Gil al presentar el informe ayer, durante la 31 Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivo de Finanzas (IAEF), en esta ciudad.
Impulsado por el autofinanciamiento y con escasa participación del sistema bancario, el nivel de inversión se recuperó respecto del recesivo 2009, pero sin llegar a los niveles que había tocado en su pico de 2008. Y el 59% de los desembolsos se destinan a cubrir la creciente demanda del mercado interno, explicó el socio de Ernst & Young Ernesto San Gil.
Pero los márgenes de rentabilidad de las empresas disminuyen por el aumento en los costos, señaló la encuesta, de la que participaron compañías de todos los sectores económicos (en conjunto facturan por $ 215.000 millones anuales) y en su mayoría grandes: el 60% de los consultados factura más de $ 1.000 millones al año, el 54% emplea a más de 1000 personas y el 42% se trata de empresas de capital extranjero, mientras que otro 21% es de origen combinado.
“Los obstáculos para profundizar inversiones son la incertidumbre política, la inseguridad jurídica, los cambios regulatorios cercanos y la volatilidad en los precios”, señaló San Gil. Por eso, argumentó, más del 50% de quienes realizan inversiones piden rendimientos reales superiores al 20% anual. “Hay pocos países que pueden dar los retornos reales que le estamos pidiendo a la Argentina”, continuó.
De cara a 2011, el 31% de los consultados indicó que mantendrá sus desembolsos constantes, otro 24% anunció incrementos de entre un 10 y un 20% y otro 17% aseveró que crecerán más de un 20%, en un contexto electoral y con la inflación estimada por arriba del 20% por el grueso de las consultoras privadas.
Del relevamiento surge que las inversiones se concentran en proyectos para ampliar la producción y satisfacer a la demanda creciente. Para 2011, el grueso de las inversiones (67%) serán de hasta u$s 35 millones y tendrán un plazo de repago de hasta seis años (85%). “El foco está puesto en el corto plazo, en aquello a lo que podemos sacarle una mayor rentabilidad rápida”, indicó San Gil. Además, el 56% de las inversiones no generarán puestos de trabajo adicionales.
Ante la pregunta “¿Qué acciones del Gobierno podrían favorecer su plan de inversiones?”, el 48% respondió “generar un ambiente positivo de negocios” en el corto plazo, y el 52% mencionó a la “seguridad jurídica” entre las condiciones estructurales.
El presidente del IAEF, Martín Ramos (Bodegas Peñaflor), intentó graficar cómo hacen frente a esta problemática los gerentes de las compañías, partícipes del evento: “Sabemos lo que nos cuesta generar día a día planes de crecimiento en nuestras empresas, controlar el aumento de los costos, buscar que la rentabilidad en las empresas no caiga, lograr que nuestros accionistas aprueben planes de inversión u obtener financiamiento de largo plazo”, dijo. “También vemos con cierta incertidumbre como el país se va encareciendo en dólares”, agregó, antes de pedir “responsabilidad” a la clase política, de cara a las elecciones del año entrante. |