El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, aseguró ayer que la campaña de numerosos países para devaluar sus monedas y aumentar su competitividad generará tensiones pero no una guerra global de divisas. “No preveo que estemos avanzando hacia una era de guerras de divisas aunque claramente habrá tensiones sobre todo en el caso de países con superávit comercial o por cuenta corriente que están interviniendo sus divisas para mantenerlas bajas”, señaló.
Las advertencias de Zoellick surgen luego de que un grupo bancario global, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), revisó al alza su pronóstico de flujos de capital privado a los mercados emergentes en u$s 116.000 millones a un total de u$s 825.000 millones en el 2010, por encima de los u$s 581.000 millones del año pasado. El organismo afirmó que el alza continuará en 2011, cuando los flujos de capital privado neto a economías emergentes llegarían a u$s 833.000 millones.
El instituto añadió que ahora se espera que el ambiente de bajas tasas de interés permanezca por más tiempo que el originalmente planeado en las economías desarrolladas, poniendo aún más presión alcista sobre las monedas de los mercados emergentes.
Todo esto viene a cuento de reclamos por parte de varios países. El ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, había afirmado a finales de septiembre, a raíz de la intervención de Tokio en el mercado de divisas, que cree que el mundo está inmerso en una guerra comercial y de tipo de cambio, al tiempo que añadió que los países buscan obtener ventajas mediante la manipulación de sus monedas.
China es el país que atrae mayores críticas, ya que pese a anunciar en junio que permitiría que su moneda fluctuara de acuerdo con las fuerzas del mercado, el valor del yuan se ha mantenido sin grandes cambios. El secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner, dijo el mes pasado ante el Congreso que desde junio “los chinos han permitido que su moneda se aprecie frente al dólar en apenas un 1%”, mientras que con la mayoría del resto de divisas incluso se depreció, lo que agrava la situación. Se espera que el valor de las divisas sea uno de los temas a debatir durante la reunión anual conjunta del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que se celebrará este fin de semana en Washington. |