Por Javier Blanco - Los bonos de la deuda retomaron ayer su camino alcista, impulsados por un contexto global que favorece las inversiones en activos de riesgo y por las ganancias en moneda dura que promete seguir entregando la política de dólar anclado a la que se aferró (y promete seguir aferrándose, según el proyecto de presupuesto 2011) el Gobierno. Una estrategia que, en los hechos, funciona como un seguro de cambio.
Los precios avanzaron hasta 3%, lo que provocó una caída proporcional en el riesgo país (de 670 a 646 puntos), en una rueda en la que el monto operado con títulos volvió a superar el umbral de los $ 2000 millones (los negocios sumaron $ 2130 millones entre el MAE y la Bolsa).
Lo que impulsa al mercado es la vigencia de un dólar estable que hace priorizar las colocaciones en pesos, que ofrecen rendimientos más altos. Ocurre que esa renta podrán transformarla luego a dólares, en particular los inversores que hayan tomado en forma paralela coberturas cambiarias para asegurar esa captura.
Pero hay que tener en cuenta que ese tipo de apuestas se exacerban en jornadas como las de ayer, en que una decisión del Banco de Japón (ver aparte) pareció confirmar que en el mundo desarrollado viene una nueva etapa de hiperliquidez para tratar de evitar recaídas en recesión. Esto asegura a los mercados dinero barato y estimula las compras de activos que prometan mayor retorno.
Así, cuando el dinero externo escasea, los bonos tienden a ajustarse levemente a la baja (al no sumarse a las ventas los inversores locales en la creencia de que los títulos pueden subir más por impulso de nuevas compras externas), pero retoman su carrera alcista apenas vuelven a ingresar capitales, como ayer. Detrás de las ganancias de entre 14 y 25% que dejaron los bonos en septiembre está el ingreso neto de capitales privados en el país por US$ 400 millones que se habría registrado en ese mes, cifra que contrasta con la salida de US$ 5740 millones del primer semestre del año.
El ingreso continuó ayer, como lo revelan las compras por US$ 75 millones que debió hacer el Banco Central (BCRA) para evitar una baja mayor del dólar, que, a nivel mayorista, igual quebró la barrera de $ 3,96, al caer a $ 3,9580. Y por ello, las reservas alcanzaron un nuevo récord de US$ 51.392 millones.
El papel del dólar, fijoEn 2009, el dólar aquí subió 9,9%, pero en lo que va del año, sólo 4,3%. Según el presupuesto 2011, el dólar promedio para el año próximo será de $ 4,10, nivel que, comparado con el promedio de $ 3,89 de 2010, supone una alza de apenas 5,3%. "Se trata de una proyección creíble por aspectos estructurales que van desde los altos precios que mantienen las commodities hasta la evidente decisión del Gobierno de atarse a un tipo de cambio anclado para no exacerbar el problema inflacionario", apuntó un informe del grupo SBS para describir lo que coloquialmente se describe como "bicicleta financiera".
Ayer las alzas fueron nuevamente lideradas por los cupones del PBI, que registran en lo que va del año ganancias del 140% (el emitido en pesos) y avanzaron otro 3% porque conservarían potencial de suba. "Suponiendo un crecimiento del 8% en 2010 y tomando en cuenta las cotizaciones actuales, el pago de servicios en 2011 representaría una devolución del 51% del monto de inversión inicial para el cupón en pesos y del 34% para los en dólares", apuntó un informe de Puente Hnos.
NADA DETIENE LA APRECIACION DEL REALEl dólar en Brasil cayó ayer a su nivel más bajo en dos años, pese a la entrada en vigor de la norma que duplicó -del 2 al 4%- el impuesto de operaciones financieras (IOF) a las inversiones extranjeras en bonos locales. El dólar se vendió a 1,6750 reales, tras caer otro 1%, y tocó su mínimo desde el 2 de septiembre de 2008. La medida buscó desalentar el ingreso de capitales que potencia la apreciación del real (lo que favorece a la Argentina) y se suma a las compras de dólares que realiza a diario el Banco Central de Brasil para administrar esa tendencia.

