Por IGNACIO OLIVERA DOLL - La diferencia que se empezó a verse este año entre el crecimiento “real” de la economía (cercano al 7%) y el que había sido estimado en el Presupuesto 2010 (de 2,5%) fue la razón de mayor peso que encontró la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, para argumentar la última ampliación de las metas de emisión monetaria de su entidad. “Modificamos el programa porque vimos una expansión más vigorosa, que demanda más dinero transaccional”, contó la funcionaria, días atrás, ante el Congreso. Pero los números, hasta hoy sólo estimados por las consultoras, habrían empezado a rebatir ese argumento: actualmente, de cada cuatro pesos que emite el Banco Central, tres están destinados a atender la incesante suba de los precios internos, y sólo uno a “apuntalar” la mayor actividad en la economía.
“Las variaciones en las cantidades sólo están explicando el 24% del crecimiento nominal del dinero transaccional privado. Y la porción mayoritaria (el resto) está siendo “consumida” por el crecimiento de los precios de la economía”, contó a este diario el economista Andrés Méndez, de AMF Economía (ver infografía).
Septiembre cerró, según AMF, con un crecimiento interanual del dinero transaccional del sector privado del 31% interanual. El dato oficial será precisado hoy por el Banco Central en su informe del programa monetario sobre el tercer trimestre, y supondría un incremento del 23% para el total de los sectores (público y privado).
“La expansión se aleja significativamente de la proyección brindada por el BCRA hace un año atrás, que preveía una emisión del 14% para los próximos doce meses, como también del límite máximo establecido en diciembre pasado al presentarse el Programa Monetario 2010, que asignaba un margen de crecimiento interanual de 22,1%”, comenta el economista, en el informe que difundirá hoy entre sus clientes. A su juicio, el M2 privado se esté expandiendo al doble de lo que se había esperado hace un año atrás (14%), y casi un 50% más que lo proyectado en diciembre pasado. “Pero esto, repite, tiene más que ver con los precios que con las cantidades transadas”. |