Por Martín Kanenguiser - Enviado especial - WASHINGTON.- Edwin "Ted" Truman podría confundir a cualquiera con su expresión tranquila, típica de un reconocido economista que ya no necesita demostrar sus pergaminos ante sus pares.
Pero este año en Washington, la palabra de quien fue subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales durante el gobierno de Bill Clinton volverá a ser escuchada en los seminarios especializados para analistas e inversores, que se realizan en forma paralela a la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en esta capital.
En su oficina del respetado Instituto Peterson, en Dupont Circle, Truman afirmó a LA NACION que "las políticas del Gobierno están conduciendo a la Argentina a una crisis".
Estrecho colaborador de Paul Volcker y Alan Greenspan cuando presidieron la Reserva Federal, y de Larry Summers en el Tesoro, Truman sostuvo que "el déficit y la inflación en la Argentina seguirán creciendo".
Por otro lado, mientras el gobierno de Barack Obama intenta evitar una recaída de la crisis económica en Estados Unidos sin muchos aciertos, Truman afirmó que la clave para lograr esa meta es la política monetaria, porque el estímulo fiscal que viene aplicando el gobierno norteamericano ya gastó casi todas sus balas.
-¿Continuará el fuerte ingreso de capitales a los mercados emergentes en los próximos años?
-Para algunos países sí, pero no para todos.
-¿No cree que las políticas que recomendaron por muchos años desde Washington no son tan trascendentes, cuando países como la Argentina, que no las siguieron, continúan creciendo con fuerza?
-¿Quién sabe cuál es el crecimiento de la Argentina? Yo creo que la Argentina se está dirigiendo hacia una nueva crisis.
-En el mismo sentido, ¿cuál es el incentivo para que el Gobierno normalice su relación con el Fondo Monetario y con los mercados globales si están seguros de querer pagar la deuda con reservas del Banco Central?
-El gobierno argentino tiene un espacio muy reducido de maniobra. Repito: sus políticas están conduciendo a la Argentina a una crisis. Y el país aún permanece fuera de los principales mercados emergentes.
-¿Por qué está tan seguro de que habrá una crisis?
-Porque el país permanece aislado del sistema financiero internacional, sus estadísticas no son creíbles, el crecimiento se irá desacelerando, su déficit fiscal y la inflación están creciendo y sus reservas internacionales caerán.
-Dentro del mundo desarrollado, ¿espera que haya una nueva recesión en Estados Unidos?
-Es posible, pero no probable; tal vez ese escenario tiene una chance de ocurrir del 20 por ciento.
-¿Cree que el gobierno de Estados Unidos aún tiene posibilidades de usar más medidas de estímulo fiscal y monetario?
-Sí, pero sobre todo es más probable en el área monetaria. Hay una parálisis política y fiscal en este país. Yo no descarto un ajuste fiscal del gasto y la extensión de los recortes impositivos es otra cuestión importante. Pero en los próximos dos años no resultarán tan significativos.
-¿Prevé un cambio importante en la política económica luego de las elecciones legislativas de noviembre?
-No, porque creo que habrá una parálisis política.

