Por Javier Blanco - Los precios de los bonos soberanos volvieron a subir ayer, aprovechando el atractivo que las elevadas tasas de rendimiento (que aún se mantienen pese a sus recurrentes alzas) ejercen en un mundo financiero cada vez más lanzado a la "caza de oportunidades". La razón: la nueva ola de liquidez que se aprestan a desparramar las autoridades monetarias de las principales economías.
Las alzas llegaron a 3,6% (el caso del Par en pesos) en otra jornada de mejoras generalizadas y activos negocios (superaron los $ 2780 millones entre el MAE y la Bolsa porteña), lo que permitió mantener estable el riesgo país en torno de los 650 puntos, pese a que las fuertes subas que registraron en la víspera los bonos del Tesoro de EE.UU. (que se toman de parámetro para medir esa tasa) elevaron la vara por superar.
La carrera alcista está impulsada por razones externas e internas. Entre las primeras no hay que perder de vista que los precios de todos los activos considerados de riesgo han resurgido durante las últimas semanas "no tanto por mejores datos de la economía, sino porque tener cash no parece ya un buen refugio ante lo que se describe como guerra de las monedas", juzga el analista Christian Reos, de Allaria Ledesma, en referencia al escenario mundial de las tasas bajas que se consolidó dado el bajo crecimiento de las economías centrales.
Otras razonesA esto se agrega el virtual seguro de cambio que la plaza local ofrece por imperio de la sostenida apreciación del real, la moneda del principal destino de las exportaciones argentinas (aunque ayer el Tesoro de Brasil fue autorizado a comprar 5500 millones de dólares más en ese mercado para tratar de contener su revalorización) y la elección que el Gobierno hizo aquí por un dólar planchado para no agravar la inflación.
El otro factor es el diferencial de precios que los bonos locales mantienen respecto de otros similares. "Para tener una referencia, hoy un bono similar al Boden 2015 pero emitido por Irlanda vale 17,8% más que el argentino. Uno emitido por Portugal, 20,5 por ciento más. Tal vez, por una cuestión de historia y región, es correcto que sus títulos sean algo más caros. Pero entre 15% y 20% resulta una exageración", señaló Delphos Investment en un informe que examina las causas del boom.

