Por Javier Blanco - España y los Estados Unidos, en ese orden, se mantienen como los países con más inversiones radicadas en la Argentina, aunque en los últimos dos años ambas naciones parecen haber dado comienzo a un proceso de desinversión, según reflejó el último informe sobre inversiones extranjeras en empresas locales que -con datos a fin de 2009- acaba de publicar el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El stock de inversiones extranjeras a fin del año pasado sumaba US$ 78.240 millones, 2,2% menos que los 80.051 millones de un año antes.
Una de las causas de la involución está en que el dinero que las empresas extranjeras radican en las filiales argentinas viene en retroceso.
Según los últimos datos oficiales difundidos por el BCRA, el flujo de dinero nuevo, es decir, el que se agrega alstock ya invertido, cayó de 10.382 millones a 3116 millones de dólares entre 2008 y 2009, en lo que constituyó el más bajo registro del último quinquenio. Las caídas se explican por menores flujos en "reinversión de utilidades" y en aportes de capital, donde bajó sensiblemente el ritmo. Pero también hubo directamente flujo negativo en los rubros "cambio de manos" y "deuda con matrices", todos factores que rezagan al país en la atracción de capitales extranjeros al sexto puesto de la región detrás de Brasil, México, Colombia, Chile y Perú.
En el caso de las inversiones españolas, muestran un retroceso valuado en US$ 1000 millones (5% promedio) desde fines de 2007, un descenso que no casualmente se inició en los tiempos en que la economía local volvió a mostrar ribetes de conflictividad tras varios años de sostenida recuperación, y se profundizó de allí en más por los efectos que la crisis iniciada en los países centrales tuvo en los flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia el país.
La posición pasiva bruta de IED de origen español, que había totalizado US$ 23.115 millones a fin de 2007, se retrotrajo a 22.115 millones dos años después, aunque una parte de esa caída está influenciada por el aumento del 22% que tuvo el tipo de cambio que se toma para la medición en igual período. Aún así este ajuste parece significativo, ya que un stock de inversiones de semejante envergadura tiende a crecer, aunque más no sea de manera vegetativa por la reinversión de parte de las utilidades que genera, en especial cuando un mercado está en expansión, como lo estuvo el mercado argentino en ese lapso.
El relevamiento del BCRA detecta que buena parte de ese retroceso obedeció "a la disminución de la posición pasiva bruta del sector petrolero en US$ 1187 millones [14% interanual]", registrada entre 2008 y 2009, pese a lo cual "España continuó siendo el principal país inversor en el sector petrolero, aunque, continuando con la tendencia del año previo, disminuyó en cuatro puntos porcentuales su participación en la posición pasiva bruta total del sector". El dato no sorprende dada la reticencia que la petrolera española Repsol pasó a mostrar en los últimos años con el país (anunció un proceso de desinversión que presentó como asociación con jugadores locales, al sólo efecto de bajar su exposición al riesgo argentino) y los problemas que muestra el mercado local de combustibles.
Sector financieroPor el contrario, las inversiones españolas en el país crecieron en el sector financiero (35% interanual, básicamente por reinversión de la renta), rubro en el que se mantiene como el principal inversor con una participación del 30% de las tenencias, y en las comunicaciones (8%), negocio en el que ganó cuatro puntos porcentuales en la participación total, que ahora alcanza un 52% de las tenencias totales. España es, además, el principal inversor en el país en otros sectores, como productos minerales no metálicos, transporte y turismo, en los que concentra un promedio del 30% de participación.
Por su parte, la evolución de las inversiones de Estados Unidos en el país fue similar: el proceso de desinversión en los últimos dos años redujo en 500 millones de dólares un stock de tenencias que había mostrado su pico en la última década a fin de 2008, cuando alcanzaron los 15.500 millones de dólares. A fin de 2009, se habían ajustado hasta los US$ 13.100 millones, cifra que supone el menor monto de 2006 a la fecha.

