El mismo ministro, Julio De Vido, que el 18 de enero de este año tomó de improviso los micrófonos y amenazó, enfurecido, con estatizar Telecom en caso de que Telecom Italia no se desprendiera de su participación en la compañía, anunció ayer, mucho más sereno, que Cristina Kirchner había dado su bendición para que Telecom Italia aumentara su participación en un 8 por ciento, cedido por el grupo Werthein, el otro socio en la empresa argentina.
La furia desconcentradora de De Vido se justificó aquella vez en que Telefónica de España había comprado una fracción de Olimpia, la controlante de Telecom Italia. En vez de exigir a Telefónica, la adquirente, que se deshiciera de algún activo en la Argentina, los Kirchner y De Vido pusieron contra las cuerdas a Telecom, la adquirida. A partir de esa incoherencia, el aparato regulatorio del Estado se puso en funcionamiento, con Guillermo Moreno a la cabeza, para que Telecom Italia vendiera su 50 por ciento.
La última incongruencia se conoció ayer. El mismo De Vido anunció que el Estado estaba conforme con que Telecom Italia no tuviera sólo el 50%, sino que llegara al 58% de las acciones. Por lo visto, Cristina Kirchner se ha decidido ahora a monopolizar.
Versiones
El cambio de conducta es difícil de explicar por razones transparentes. Ya se sabe que Néstor Kirchner no consiguió, a pesar de su alianza con Gerardo y Adrián Werthein, formar un grupo de amigos que, con cierta solvencia, se quedaran con la parte de los italianos. Y fueron resonantes los fallos en los que la justicia penal económica y civil y comercial rechazó uno por uno los planteos oficiales. Se podía esperar, entonces, el mantenimiento del statu quo anterior a las denuncias de monopolio. Pero lo que al Gobierno le resultará difícil de explicar es por qué ahora admite la expansión de aquel a quien antes pretendía reducir. Sería bueno que lo hiciera. En el mercado circulan versiones escabrosas. Una de ellas -la que no alude a dinero- especula con la posibilidad de que ese 8% de los italianos sea, en realidad, de otro.

