El relevamiento fue elaborado por la consultora D´Alessio Irol entre 231 ejecutivos durante este mes. Y muestra que la preocupación encabeza claramente la lista hacia el futuro: el segundo aspecto, con 41%, es "tarifas"; el tercero, con 39%, "retención de talentos", y el cuarto, con 23 por ciento, "energía".
Sin siquiera aludir a los gremios, el economista Dante Sica, uno de los presentadores de la encuesta en el hotel Sheraton, abonó la inquietud. "El mercado laboral va a seguir rígido el año próximo -anticipó-, porque va a persistir un nivel alto de ocupación. Entonces, para incorporar a un empleado una empresa tiene que sacárselo a otra. Eso es más caro que tomar a un desocupado". La sentencia justifica plenamente el mensaje con que Gustavo Ripoll, CEO de Dell Argentina y presidente de IDEA, había recibido a todos en la noche del martes: afirmó que todos los sectores de la Argentina tenían que estar "dispuestos a ceder".
"Ojo, que la marcha de Moyano también debe tener nervioso a Kirchner", apuntó un dirigente industrial. Pero cualquier sondeo casual volvió aquí sobre el mismo tema: cómo afrontar un año electoral con demandas salariales que podrían superar, según las presunciones, el 25%. "Para mí eso debería ser al revés -corrigió ante este diario el dueño de un grupo con años de experiencia en negociaciones-. Como los gremios quieren que al Gobierno le vaya bien, no van a patear el tablero. Ellos prefieren que siga una administración que les ha dado mucho."
Nadie ve problemas macroeconómicos graves. La mayoría de los hombres de empresa consultados (54%) contestó que esperaba para el próximo semestre una situación económica "igual" a la actual. El 24%, "moderadamente mejor"; el 2%, "mucho mejor"; el 19%, "moderadamente peor", y el 1%, "mucho peor".
¿Cómo fue el aumento de sus precios en comparación con el aumento de su mano de obra en el último año?, pregunta la encuesta. "Mucho menor", contesta el 21%; "menor", dice el 32%, e "igual", contesta el 22%. Sólo el 15% dice "mayor", y un 10, "mucho mayor". Es, según el relevamiento, una de las razones por las cuales los empresarios piden una solución política. Para el 45% de los consultados, los "incentivos fiscales" son importantes para el mantenimiento del nivel de empleo, mientras que para un 44% el "mayor diálogo con sectores gremiales".
La mayoría de los ejecutivos vislumbra la inversión levemente mejor para este año, considerando la "política fiscal pro inversión", las "reglas del juego" y la "eliminación de impuestos distorsivos", como las medidas más apropiadas para la inversión.

