Zurich - Suiza, que podría perder su estatus de principal polo de administración de riquezas frente a Singapur, busca un acuerdo por miles de millones de dólares de dinero libre de impuestos ocultos en sus bancos, bajo presión de las naciones extranjeras carentes de fondos. El año pasado Europa y Estados Unidos forzaron a Suiza a flexibilizar su preciado secreto bancario y extrajeron promesas de la nación alpina para ayudar a combatir la evasión fiscal. «Los singapurenses están siguiendo de cerca las conversaciones en materia impositiva entre Alemania y Suiza ya que saben que los chinos podrían usar esto como modelo», dijo Eduardo Leemann, director ejecutivo del Banco Falcon, con sede en Suiza.
Singapur, y en alguna medida Hong Kong, se han convertido en nuevos centros de la administración de riquezas. Y sus clientes no sólo son de la región Asia-Pacífico, sino además estadounidenses y europeos, intranquilos ante el aumento del escrutinio impositivo en sus propias regiones. Incluso clientes de Oriente Medio, la otra gran fuente de ingresos para los bancos suizos privados después de los europeos, ahora están optando por abrir cuentas en Singapur. «Los clientes de Oriente Medio están cada vez más interesados en Singapur. |