| Un 33,3% de los empleados privados vio degradar su salario real durante el primer semestre de 2010, producto de la inflación, reveló un estudio de Sel Consultores, mientras el 66,7% restante igualó o ganó en la carrera de los precios. Según detalló el informe, «la variación del ingreso se desvincula de los cambios de productividad y depende mucho más de la capacidad de negociación frente al aumento de precios». Entre los sectores que más perdieron están Textiles y cuero, que bajó el 6,2%; y Madera, papel, imprenta y editoriales, que retrocedió el 6,1%. En el rubro Otras industrias, la disminución es del 6,9%. Respecto de la Asignación Universal por Hijo, en la consultora destacaron que no es que su impacto sea menor, tal y como lo manifiestan los datos del INDEC, sino que se está ante la «dificultad de mostrar su impacto positivo -que no es poco- sin someter a cuestionamiento las cifras oficiales de pobreza e indigencia».
A continuación, los puntos más destacados del estudio:
-Parece obvio que para los asalariados no registrados (36,5%, según el INDEC), la posibilidad de negociar ajustes de sueldo es mucho más limitada que para los registrados. Es del todo probable que la mayoría de los informales sean perdedores en la carrera de precios y salarios. No obstante, según el Índice de Salarios del INDEC, en ocho de los últimos diez trimestres los sueldos no registrados aumentaron mucho más (con una diferencia de 15 puntos durante la recesión).
Es muy difícil explicar ese mayor desempeño en quienes tienes menor capacidad de negociación. La conclusión es que no se dispone de información confiable sobre los ingresos laborales del tercio más vulnerable de los asalariados.
La serie desde 2007 muestra que, con excepción de tres trimestres -dos de ellos muy influidos por la crisis del campo-, los salarios privados registrados le ganaron, hasta aquí, a la inflación.
Asignación Universal por Hijo (AUH)
La ANSES entregó unas 3,6 millones de AUH durante el primer semestre de 2010. Si bien hay consenso de su fuerte impacto sobre la pobreza extrema y la pobreza no indigente, para el INDEC la indigencia sólo se redujo el 0,4% y la pobreza no indigente, el 0,8%. Se trata de la segunda caída más baja de los últimos seis semestres. |
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