La Bolsa porteña marcó ayer su sexto récord consecutivo de precios, medido en pesos, impulsada por la sostenida revalorización que registran los papeles del sector energético y tras aprovechar el buen clima que imperó en Wall Street después de conocerse un optimista balance del Citigroup.
Ese banco reportó un beneficio neto por acción de 0,07 dólares, contra un estimado de 0,06, que catapultó una mejora del 5,4% en la acción, lo que a su vez ayudó para que los principales índices de la Bolsa de Nueva York cerraran en positivo: 0,7% el Dow Jones y el S&P 500, y 0,5% el Nasdaq Composite.
Aquí, el índice Merval avanzó un 0,54%, para marcar un nuevo máximo nominal en pesos de 2750,37 puntos, que deja atrás los 2735,47 unidades del cierre previo, pero lo mantiene aún lejos del récord en dólares de 900 puntos que marcó en 1992 (está bordeando los 700).
La nueva mejora llegó básicamente gracias a los aumentos de Pampa Energía (3,6%), Siderar (3,5%) y Edenor (3,3%), en tanto que hicieron las veces de contrapeso el Grupo Galicia (-0,76%) y Tenaris (-0,60%).
Los bonos también subieron, pero más moderadamente, en un contexto que los favorece por el diferencial de rendimiento que siguen ofreciendo respecto de otros activos emergentes ante la elevada liquidez con que operan los mercados internacionales. El destacado fue el Par en pesos, que rebotó el 1,3 por ciento.
Javier Blanco
- Avanzó el índice Merval en su racha alcista, que ya lleva 7 ruedas, 6 de ellas con récord. Fue de los 2641,40 a los 2750,37 puntos.

