El Smart tiene dimensiones ideales para circular en zonas de tránsito intenso y calles angostas. Las dos versiones presentadas aquí poseen motor de 999 centímetros cúbicos, tres cilindros con turbo y un consumo inferior a los cinco litros cada cien kilómetros en uso combinado en calles y autopistas. Tiene cuatro válvulas por cilindro y 84 CV de potencia y una caja de cambios manual con embrague automatizado.
Debido a sus bajo nivel de consumo de combustible, es apreciado también por el público con preocupaciones por el cuidado del medio ambiente.
Las ventas comenzarán el próximo 2 de diciembre, pero ya hay 20 unidades prevendidas. Los precios arrancan aquí en los 24.900 dólares para la coupé y llegan a los US$ 26.900 para el descapotable.
Los modelos que se importan a la Argentina son producidos en Francia y vienen con dos años de garantía. La comercialización la realiza la concesionaria Autolíder.
Pensado como un auto económico y con algunas versiones con equipamiento de punta, en la Argentina los valores se elevan como consecuencia del impuesto que se aplica a la importación de unidades.
Las versiones aquí presentadas cuentan con programa electrónico de control de la estabilidad (ESP), frenos antibloqueo (ABS) y airbags frontales y laterales (de cabeza y tórax).
El Smart nació en 1998 por un joint venture entre Daimler (Mercedes Benz) y la fábrica de relojes suizos Swatch. Su poco éxito inicial hizo que, en dos ocasiones, estuviera a punto de abandonarse la producción.
Las cosas cambiaron con el aumento de la conciencia ecologista y de los precios de los combustibles. Además, en muchas ciudades europeas se los autorizó a estacionar en las ochavas y a 90 grados, algo que aquí habría comenzado a gestionarse ante algunas municipalidades.

