Los inversores temen que el aumento de 25 puntos básicos en la tasa china para préstamos a un año pueda golpear el crecimiento del gigante asiático y reducir el apetito por las materias primas.
"El incremento de la tasa en China llevó instantáneamente a la gente a reducir el riesgo", dijo Boris Schlossberg, director de análisis de GFT Forex.
"Están intentando reducir el crecimiento y eso se sentirá con fuerza en Australia, en Alemania, en gran parte de la economía mundial a medida que se reajusta la idea de que el crecimiento chino no sería tan tórrido como se esperaba", agregó.
El dólar australiano, que la semana pasada superó la paridad contra el dólar estadounidense por primera vez desde 1983, era uno de los más golpeados el martes, cayendo un 1,5 por ciento a 0,9789 dólares estadounidenses AUD=D4.
El euro, el yen y la libra también caían con fuerza. La moneda europea perdía un 0,9 por ciento a 1,3820 dólares EUR=, retrocediendo desde un máximo de sesión de 1,4003 dólares.
En tanto, el dólar subía un 0,6 por ciento a 81,72 yenes JPY=, su mejor ganancia diaria desde que Japón intervino en los mercados para debilitar al yen el 15 de septiembre.
"La medida del banco central chino responde a una clara necesidad de las autoridades chinas de quitar algo de calor a su economía. Si esta medida lleva a un movimiento más amplio sobre su moneda está abierto al debate", dijo Simon Derrick, jefe de estudios cambiarios de Bank of New York Mellon.
"Ciertamente lleva a la especulación de que Estados Unidos y China están de algún modo de acuerdo en que quizás veremos a Estados Unidos aplicar más gradualmente el alivio cuantitativo. El dólar ya se movió al alza con esta noticia", agregó.
Los dichos del secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, respecto a que el país no devaluará al dólar y deberá esforzarse por preservar la confianza en un dólar fuerte, también dieron cierto respaldo al aún débil billete verde.
"Los comentarios de Geithner y una reversión en las posiciones cortas en dólares están llevando al billete al alza", dijo Gareth Berry, estratega cambiario de UBS en Singapur. "Pero esto no durará demasiado, ya que muchos están esperando a ver qué hace la Fed el próximo mes", agregó.
Los inversionistas han estado vendiendo dólares durante semanas ante la expectativa de que la Reserva Federal inyectará más dinero a la economía estadounidense después de su encuentro del 2 y 3 de noviembre.
Pero las divisas como el euro y el dólar australiano, que habían ganado importante terreno frente al dólar, están cediendo parte de este avance, un indicio de que los inversionistas están dando un respiro a la corriente bajista en el billete verde.
El martes, los funcionarios de la Fed Charles Evans y William Dudley reforzaron las expectativas de nuevas medidas el próximo mes al decir que sería deseable un estímulo monetario adicional ante la baja inflación y el alto desempleo.