Una sorpresiva combinación de factores negativos puso fin ayer a la racha alcista que la Bolsa local había coronado con 6 récords seguidos. Una toma de ganancias se impuso en una jornada que al nuevo aumento en la alícuota del impuesto con que Brasil grava el ingreso a los capitales financieros (en menos de dos semanas lo subió del 2 al 6%) le sumó otras malas nuevas. A saber: el inesperado endurecimiento de las condiciones monetarias en China y la mezcla de decepción e inquietud con que Wall Street recibió los mediocres balances de Google e IBM y la iniciativa que obligaría a algunos bancos estadounidenses a recomprar buena parte de las malas hipotecas que habían descargado en lo peor de la crisis, posibilidad que impactó fuerte sobre el Bank of America, que finalizó con un derrape del 4,5 por ciento. A esto hay que agregar el impacto que la baja del 4,2% en el crudo (la mayor desde febrero) tuvo sobre el índice de precios más referencial de la Bolsa porteña, que mantiene al sector petrolero con amplia primera minoría. De allí que, tomando en cuenta las circunstancias, el retroceso del Merval (-0,81%) puede considerarse acotado. Aquí padecieron fuerte la jornada Petrobras (-3%), Aluar (-2,8%) y Tenaris (-2,7%), pero lograron ir contra la corriente los papeles financieros: subieron 3,8% los del BBVA-Francés, 3,3% los del Grupo Galicia y 2,9% los del Hipotecario. 4,2%
- Retrocedió el barril de WTI al caer de 83 a 79,50 US$ por la súbita revalorización del dólar que provocó el aumento de tasas en China.
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